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viernes, 26 de septiembre de 2008

Debate entre Gastón (teísta) y yo (ateo). Parte II

Respuesta:
Mensaje 2 de Gastón
: 28 de Agosto de 2008
.

Bueno muy interesante tu historia la mía es parecida, pero al revés, me hice teísta (en otro momento si queres te la cuento). Aclaro algunas posturas mías (que puede que no compartamos) pero para que sepas.

1. Fe y ciencia no se contradicen. Pero si hay diferencia, entre creencias razonables, y fe ciega. Sobre el tema de las creencias y la ciencia, hay un artículo del ateo Richard Carrier y colaboradores que lo explica muy bien. Va más allá y no sólo usa la palabra "creencias" científicas, sino la palabra "fe científica". (Podríamos desarrollarlo en otro debate).
http://www.infidels.org/library/modern/richard_carrier/SciLit.html
2. La religión no va en contra de la ciencia. Tengo muchas razones para pensar diferente y conozco las razones ateas (caso Galileo, inquisición, edad media, oscurantismo, quema de brujas, etc.), Sostengo que la ciencia hunde sus raíces en la concepción del mundo, de la edad media, sin la cual no hubiera aparecido. Tampoco quiero debatir demasiado sobre el tema, te remito a la argumentación. También hay un artículo en la página del ateo Gustavo Bueno, que afirma lo mismo. (Podríamos desarrollarlo en otro debate aunque me parece muy poco importante en relación al tema de Dios) (http://www.iespana.es/DEISMO/origenciencia.htm http://deismo.iespana.es/creenciacien.htm
3. Creo que somos producto de la evolución, por tanto no considero oposición entre evolución y la posibilidad de que exista Dios. También el tema está tratado en esa página http://www.iespana.es/. Como no considero que haya contradicción no es necesario que me expliques todo el proceso evolutivo.

En el debate entre teísta y ateos se suele dar el siguiente proceso: ateo pide pruebas, teísta las da, ateo dice que son insuficientes o las refuta, el teísta vuelve a presentar pruebas o a defender las refutadas. Aunque crea razonable este camino, se hace largo por lo tanto elijo otro, mostrar lo ilógico del ateismo en si mismo. El ateismo suele formarse tras no encontrar razones para ser teísta, pues yo soy teísta porque no encuentro razones para ser ateo, y en la práctica me parece más lógico ser teísta que ateo, eso es lo que propongo demostrar.
Ahora analicemos un poco tu respuesta, (la parte que intenta responder de forma directa a mi argumento)
Dices:

Nosotros somos seres vivos que nos encontramos ahora en este planeta. Hemos aparecido por procesos evolutivos y adaptativos. Cambios grandes se han sucedido en los genomas de nuestros antepasados debidos a cuestiones ambientales y genéticas, hasta que llegamos al presente, en donde podemos ver una biodiversidad muy rica. Pero esto no significa que seamos el pináculo de la evolución; nada de eso, simplemente vemos el presente y analizamos todo en función al pasado, pero el proceso evolutivo aun continúa y continuará durante millones de años, incluso luego de que hayamos desaparecido como especie.”

Esto que planteas no hace al tema, no importa “como llegamos hasta aquí” mi intención es ir a los extremos. ¿El universo tiene una intención o no? ¿Es el producto de una mente y un proyecto o no? ¿Las leyes del universo tienen una razón de ser? Respuesta teísta: SI. Respuesta atea: NO
Dices:

Después de esto, el sentido al que te refieres es lógicamente el que le demos en el contexto actual. Si te pones a analizar, asumiendo o no la existencia de un Dios, cualquier animal vive como vive, pasa un tiempo y muere sin mayores consecuencias. ¿Qué sentido tuvo su vida? Yo pienso que depende del punto de vista. Desde el punto de vista humano, ninguno. Pero desde un punto de vista biológico y ecosistémico, además de evolutivo, tuvo sentido para el sistema al que pertenecía; cumplía una función ahí. Y si no lo hizo, pues no es de relevancia para el ecosistema.”

Pues no comparto: porque afirmas que el universo (en ultima instancia) es producto de “fuerzas ciegas”, “azar”, “existió siempre de forma eterna”, etc. etc. Y Luego dices que tenemos sentido para el sistema al que pertenecemos ¿Cuál? ¿Un sistema con fuerzas ciegas? Todas las respuestas solo derivan en que desde el punto de vista humano (y no hay otro) estamos en el absurdo, en un universo sin propósito. Al menos objetivamente, desde la razón, desde la lógica… (Todo terminaría en una muerte térmica del universo) (Obviamente desde la perspectiva atea)
Eso lo afirmas tu cuando dices “Desde el punto de vista humano, ninguno” yo me pregunto ¿Hay otro punto de vista que no sea el humano? (disculpa si no entiendo lo que quieres decir) ¿Pero nunca escuchaste hablar del existencialismo ateo y el absurdo? Ateos como Albert Camus, Sartre o Unamuno, reconocen el absurdo de la vida. (Obvio teóricamente pues ninguno se suicidó)
(Y no me respondas personificando a la naturaleza como hizo un profesor mío, que me dijo que si no existe nada después de la muerte le agradecería a la naturaleza por haber existido… emocionalmente es aceptable pero… ¿Cómo agradecerle a la naturaleza? ¿Quién es la naturaleza?)
Aquí creo está el error, no entiendes mi pregunta: el ateo asume que venimos de ningún lado y vamos a ninguna parte. O venimos de las fuerzas ciegas o azar… o ley natural ¿pero tuvo algún propósito o ese propósito es ciego? Si eres ateo el propósito es ciego es decir en ultima instancia solo esta la NADA de donde venimos y la NADA hacia donde vamos… es LOGICO si llevas el ateísmo a sus últimas consecuencias…

Esto lo ven claro algunos ateos por eso afirman que la vida no tiene un sentido, que el sentido se lo da cada uno… eso es lo que tu mismo afirmas y es lo lógico… pero no es lo lógico desde la lógica fría… sino desde lo emocional o lo práctico…
Hay una premisa que debemos tener en cuenta (sino se cae la ciencia) que existe una realidad objetiva que podemos conocer. Y que no es lo que a mi me parece que sea… puedo inventarlo, pero no será así. 2 + 2 son cuatro, yo puedo decir y creer que son 5 por conveniencias, emotividad, practicidad, etc. Pero la realidad es que son 4. De ahí que si el universo y la vida no responden a un propósito OBJETIVOS (obvio que uno es libre y le da el sentido que quiere) pero si la vida no tiene un sentido OBJETIVO en si misma. Darle un sentido a la vida, termina siendo algo subjetivo que no responde a la realidad. Pues la realidad es que no tiene sentido… ESTO ES CLARISIMO
NIEGAS QUE TIENE SENTIDO OBJETIVO (o esto se desprende lógicamente de las premisas del ateismo)
Y LUEGO DICES QUE SE LO DA CADA UNO, se lo inventa…
Lo planteo de forma matemática: 0 + 0 =
Respuesta atea: “lo que cada uno quiere que sea el resultado”
Respuesta lógica: 0 + 0 = 0
Lo planteo de forma monetaria: Un billete de 100 pesos: científicamente, objetivamente no tiene valor, es un papel impreso y solamente eso. Ahora nosotros le damos el valor… tiene valor SI, pero… ¿ese valor es científicamente demostrable? ¿Es lógicamente demostrable? ¿Es un valor objetivo? ¿Es fruto de la razón y de la ciencia? No, es un INVENTO. ¿Científicamente y lógicamente no sigue siendo un papel?... pues así sucede con el sentido de la vida en los ateos “tienen sentido” (como tiene valor el billete en nuestras vidas) pero no desde presupuesto científicos que dicen defender, ni mucho menos racionales, sino prácticos y emotivos.
De ahí que el ateo no respeta la lógica que dice defender (pues no quiero imaginarme como criticaría un ateo al creyente que diga que es creyente por motivos prácticos y emotivos jeje)
Dices:

Si te pones a analizar, asumiendo o no la existencia de un Dios, cualquier animal vive como vive, pasa un tiempo y muere sin mayores consecuencias. ¿Qué sentido tuvo su vida?

Pues bien si considero que toda el universo tiene un propósito, un sentido básico fundamental y somos parte importante en él. Voy descubriendo ese sentido en mi vida. (“Pues venimos de Dios y vamos a Dios” diría un religioso)
Dices:

Un ateo le da un significado a su vida, como lo hace cualquier persona, ya sea teísta o no.”

La diferencia es que ese significado no es fruto de la razón, sino un invento. Tú que crees verdad que detrás del universo no existe Dios, que solo hay fuerzas ciegas y no hay ningún propósito ni “mente” se hace mas claro el invento del “sentido de la vida”. En el teísta no es un invento el sentido, porque todo el universo tiene un sentido y nosotros también dentro de él, aunque podría ser un invento “el concepto de Dios” (aunque eso es otro tema que podemos debatir mas adelante) ¿Cómo el hombre va a dar sentido a su vida, cuando la existencia de la vida del hombre es un sin sentido? Dices:

Cuando decimos que uno mismo se da el significado a la vida personal, nos referimos a que cualquier cosa que hagas determinará positiva o negativamente en tu vida futura, por lo que le darás un significado bueno o uno malo, pasando por todos los matices intermedios, claro.”

Nuevamente el mismo error:
Obviamente que cada acción particular influirá en el futuro de nuestra vida, lo que dices es evidente. Pero no es posible darle un sentido a “tu vida” a “LA VIDA”, es decir yo puedo ir a comprar el diario y leerlo o no leerlo, puedo hacer deporte o no, puedo hacer algo o no hacer nada…. Eso cambiará la vida, pero nunca el sentido de esta vida, porque no tiene sentido. Te lo inventas, pero no tiene sentido LA VIDA en si misma, es un proceso ciego más del universo. Como dice un amigo “somos una especie de vómito del universo”.
Dices:

De hecho, nadie ha dicho que la vida no tiene sentido, ningún ateo que yo sepa lo ha dicho así.”

Pues te contradices tu mismo pues arriba dices:

Si te pones a analizar, asumiendo o no la existencia de un Dios, cualquier animal vive como vive, pasa un tiempo y muere sin mayores consecuencias. ¿Qué sentido tuvo su vida? Yo pienso que depende del punto de vista. Desde el punto de vista humano, ninguno.”

YO NO CONOZCO OTRO PUNTO DE VISTA QUE NO SEA EL HUMANO. Creo que el ser humano entra dentro de este pensamiento: “cualquier animal vive como vive, pasa un tiempo y muere sin mayores consecuencias.”
Dices:

El ser humano no es especial en el sentido en que afirman los teístas. Pero si analizamos el tema desde una perspectiva biológica y adaptativa veremos que el ser humano es una especie con características innovadoras y novedosas.

¿Una perspectiva biológica y adaptativa completamente ciega o no? ¿O tiene un sentido, un propósito, un plan? En otras palabras, el ser humano es más complejo que las demás cosas, sin embargo la vida en si, sigue siendo un sin sentido, pues vamos a la nada y venimos de la nada.
Te planteo otra vez la argumentación:
Afirmación lógica Atea: La vida no tiene un sentido OBJETIVO (pues no hay propósito objetivo alguno en este universo)
Por tanto se lo damos (inventamos) nosotros, “hacemos como si tiene un sentido”. ¿ESTO SALE DE LA RAZÓN? No lo creo.
En fin este tema es obvio, es lógica pura. Espero que lo comprendas, sino lo comprendes intentaré con otra argumentación por la cual el ateísmo me parece impracticable. Puede que te resulte chocante, las afirmaciones que hago pero es el resultado LOGICO (aunque sea imposible de practicar por eso te choca) del ateismo.
Leí lo referente a la imposibilidad de lo sobrenatural. Te aclaro mi postura: Yo en ese sentido soy muy escéptico, creo que el 98% de los casos son productos del sistema cerebral, ilusiones, etc. Por lo tanto no creo que aporte demasiado al tema de Dios.
Desde el punto de vista argumentativo, si Dios está detras de algunas cosas creo que toda la argumentación se cae por el simple hecho de que Dios es el creador de las leyes naturales, y por lo tanto podría “violarlas” “cambiar” “o modificarlas momentáneamente” o “realizar otro tipo de fenómeno”. No creo que sea una argumentación convincente, y me parece demasiado simplista sobre un tema tan complejo. (Hay mejores argumentos ateos para no creer en Dios que este). Por otro lado creo en que confundís término, el alma por ejemplo es el principio de la vida, las plantas y los peces tienen alma, la diferencia es que el ser humano tiene un alma-espiritual. Que tiene algo de inmaterial y que creo importante para fundamentar entre otras cosas: la libertad. De ahí que: Tratemos de mostrar lo infundado de la libertad en el Ateismo: El materialismo cientifista deriva en un determinismo de lo más duro. Aclaro mi postura: Creo que la conducta humana es predecible, a veces increíblemente predecible, PERO también pienso que tenemos un margen de libertad. Algo que me parece muy difícil de argumentar desde un materialismo cientifista. En realidad me parece imposible si son coherentes.Algunos de ellos, para salvaguardar ese aspecto de libre albedrío cuya negación resulta tan contradictoria, a veces recurren al aspecto subjetivo o a la evidencia de que tenemos sensaciones de más o menos libertad (interna o externa) en la vida cotidiana. ¿Cuál es el problema? Que esa subjetividad y esa consciencia de lo más o menos libre que eres, derivaría también del CORTEX frontal cerebral ¿Y qué es eso? Es evidente que sigue siendo materia con una configuración especial. Al final, estamos en el mismo problema. Se quedan en grados de ilusión que se superponen, pero que al final caen en un determinismo total. El recurrir al indeterminismo cuántico lo único que hace es subrayar esa falta de libertad, pero en base a un azar incontrolado. La conducta humana es predecible, de lo más predecible. A veces totalmente previsible. A veces es tan previsible que asusta. Sin embargo, es cierto que tiene un elemento de indeterminación que deja margen a la libertad.
Muchos científicos materialistas afirman la inexistencia de la libertad. (http://deismo.iespana.es/rolfdegen.htm , http://deismo.iespana.es/rubiayo.htm http://deismo.iespana.es/crick.htm http://deismo.iespana.es/churchland.htm)
Afirman con contundencia que la consciencia y la sensación de libertad del hombre, son ILUSIONES del cerebro. En último término serían sólo epifenómenos del cerebro, seleccionados al azar por ser adaptativos. La ética sería tan necesaria para sobrevivir como lo es en todo el reino animal, como lo es en los leones, los gusanos o las plantas. En definitiva, la materia no tiene propósito ni significado intrínseco. Eso sería para ellos un antropomorfismo intolerable. Eso es el materialismo mecanicista que identifican falsamente con la ciencia.El cerebro, como una forma más de configuración de la materia, tampoco tendría propósitos ni significados. Simplemente tendría funciones, como cualquier otro órgano, con objetivos en sentido METAFÓRICO, pero que no serían propiamente reales, sino una ILUSIÓN.
El corazón tiene un propósito, bombear sangre. Sin embargo eso se entiende en sentido METAFÓRICO. NO tendría ningún propósito, sino que sería el resultado de una configuración material que se replica ciegamente y se ha depurado con la interacción con el ambiente (selección natural) y que ha sobrevivido porque es más útil para...seguir replicándose el total de los organismos...con ningún objetivo ni plan. En el caso del cerebro sería lo mismo. La mente, con sus propósitos, resulta que no serían verdaderos, sino algo así como la función del corazón de bombear sangre, una FICCIÓN de propósito útil para replicarse...hacia ninguna parte. Tu ética sería tan absurda como hablar de ética dentro de los sueños... Todo un proceso ABSURDO de replicación de ningún sitio a ninguna parte.
Con esta mentalidad, como comprenderás, sólo puedo estar parcialmente de acuerdo y no sólo para salvar la ética. Precisamente la reflexión acerca de los mismos presupuestos de la ciencia es en donde radica la contradicción en la que se caen.
Como seres materiales es correcto que abordemos el estudio de nosotros mismos con criterios de ciencia experimental (y cuidado que he matizado, EXPERIMENTAL). Sin embargo, en el momento que lo aplicamos de forma exclusiva (la ciencia EXPERIMENTAL) y con rígidos PREJUICIOS materialistas, nos CONTRADECIMOS con esos presupuestos de la ciencia. El que esos prejuicios materialistas llevan a reducir la mente, la consciencia, la intencionalidad, el libre albedrío,...a puras ILUSIONES transforma la ciencia, nuestro conocimiento más seguro, a su vez en pura ilusión, producto de ilusiones....Tremenda contradicción. Así es que no podemos reducir todo a algo material, pues por consiguiente se cae la moral… pero principalmente porque se cae la ciencia. Se termina afirmando “científicamente” que todo el conocimiento científico “es una sensación ilusoria”.
De esta manera aceptar que todo es material deriva en un determinismo mecanicista, más o menos complejo, (no creo que allá que saber ciencia para darse cuenta de esto, con lógica nos damos cuenta). Por eso yo creo que hay una realidad espiritual en el hombre porque Es un absurdo no aceptar que existe libertad por sus consecuencias lógicas.

Respuesta:
Mensaje 2 de Daniel
: 29 de Agosto de 2008
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Hola Gastón, aquí quiero comentar los primeros tres puntos que mencionas en tu respuesta:

Fe y ciencia no se contradicen. Pero si hay diferencia, entre creencias razonables, y fe ciega. Sobre el tema de las creencias y la ciencia, hay un artículo del ateo Richard Carrier y colaboradores que lo explica muy bien. Va más allá y no sólo usa la palabra "creencias" científicas, sino la palabra "fe científica". http://www.infidels.org/library/modern/richard_carrier/SciLit.html

En este punto, yo diría que ciencia y fe sí se contradicen. Leí el artículo de Richard Carrier y puedo decir que tiene razón en lo que dice acerca del empirismo científico, pero el uso del término fe no me agrada, ya que podría haber utilizado términos más apropiados para lo que dijo (con lo cual sí estoy de acuerdo). La fe significa creer, y creer significa aceptar algo sin más evidencia que un testimonio o la aceptación de un libro como si fuera sagrado.
¿Te acuerdas lo que te expliqué en uno de mis comentarios en mi blog? Te decía que uno confía en ciertas premisas y presupuestos debido a que hay suficiente y razonable evidencia, la cual puede ser verificada y verificable por cualquiera. Y cuando hay suficiente evidencia anterior, es razonable confiar en alguna cuestión en particular. Es como la estadística. Cualquier estudio estadístico utiliza probabilidades y un concepto que se llama nivel de confianza, el cual es establecido antes de realizar el estudio. Este nivel de confianza es el grado en el que los resultados pueden ser tomados como verdaderos, pero este nivel de confianza se toma no por capricho, sino siguiendo algunas cuestiones que permiten afirmar y sostener “confiablemente” (valga la redundancia) alguna hipótesis.
Te puse además el ejemplo de las medicinas y algunos productos, los cuales uno consume y se ve obligado a confiar en lo que dice la etiqueta. Esa confiabilidad se ve respaldada por numerosos factores. Si tú ves una marca desconocida, aunque en su etiqueta afirmen maravillas, estoy seguro que lo más probable es que no consumas dicho producto.

La religión no va en contra de la ciencia. Tengo muchas razones para pensar diferente y conozco las razones ateas (caso galileo, inquisición, edad media, oscurantismo, quema de brujas, etc.), Sostengo que la ciencia hunde sus raíces en la concepción del mundo, de la edad media, sin la cual no hubiera aparecido. Tampoco quiero debatir demasiado sobre el tema, te remito a la argumentación. También hay un articulo en la pagina del ateo Gustavo Bueno, que afirma lo mismo. (Podríamos desarrollarlo en otro debate aunque me parece muy poco importante en relación al tema de Dios) http://www.iespana.es/DEISMO/origenciencia.htm http://deismo.iespana.es/creenciacien.htm

Lo que dices de Galileo, la inquisición, etc., no son razones del ateísmo para decir que la religión va en contra de la ciencia. A lo que te refieres es a los ataques inflingidos desde siempre por los religiosos hacia los científicos y personajes ateos, entre otros. Pero lo importante en este debate no es el ataque de las personas hacia otras, sino el hecho de que la ideología y el conjunto de ideas religiosas se contradicen tremendamente con la ciencia. Eso lo puedes ver en todos los campos de la vida. La religión dice una cosa, y la ciencia demuestra lo contrario.
Por otro lado, la ciencia actual no hunde sus bases en la edad media como dices. Ciencia significa conocimiento, y el conocimiento se originó desde que apareció el ser humano en el planeta. La ciencia actual se remonta, por tanto, a los inicios de la humanidad. Sin embargo, los métodos y algunas concepciones han sido desarrollados mejor en los últimos siglos, pero aún así, no se puede decir que “la ciencia hunde sus raíces en la concepción del mundo de la edad media” como lo afirmas.

Creo que somos producto de la evolución, por tanto no considero oposición entre evolución y la posibilidad de que exista Dios. También el tema está tratado en esa página http://www.iespana.es/. Como no considero que allá contradicción no es necesario que me expliques todo el proceso evolutivo.”

Sin embargo, dicha contradicción es altísima. Primero debo decir que tu idea de la evolución (por lo que he podido apreciar), dista mucho de lo que es en verdad. Primeramente, la evolución no es azar ciego. La evolución tiene componentes aleatorios, sí. Pero, como te expliqué antes, la selección natural es un proceso opuesto a lo azaroso. Y te lo vuelvo a explicar, porque mencionas la palabra azar a cada rato como si te refirieras a los procesos evolutivos.
La evolución se contradice mucho con la idea de Dios. ¿Y de qué manera? Pues hay muchas cosas, como en lo referente al alma humana, a los procesos biológicos mismos y a otras cuestiones de diferente índole. Si quieres lee mi artículo El Racionalismo y Nuestro Mundo, dividido en tres partes, en él hablo de estas cuestiones.
Ahora, me gustaría continuar analizando tus argumentos.

“¿El universo tiene una intención o no? ¿Es el producto de una mente y un proyecto o no? ¿Las leyes del universo tienen una razón de ser?”

Según mi parecer el universo no tiene un propósito definido ni una razón de ser. Las cosas han sucedido siguiendo caminos distintos, debido a procesos naturales ciegos y sin metas predefinidas. Solo cuando apareció la humanidad fue que apareció la consciencia de nuestro mundo. Y una de las características que nos brinda nuestro cerebro es el hecho de asignarle significado e intencionalidad a todo. Queremos extrapolar en retrospectiva la intencionalidad que conocemos en las actividades diversas de nuestra especie a todo el universo. Sin embargo, las cosas han sucedido desde el origen del universo siguiendo procesos tanto aleatorios como no aleatorios. Por esto, hablar de casualidades o azar puro es tener una idea errada de lo que es la evolución y otros procesos naturales.
El humano desea ser parte de algo, de un proyecto, de algún plan divino, porque pensar en lo contrario resulta para muchos algo sin sentido alguno. Pero yo pienso que más allá de nuestras necesidades debemos analizar los hechos y el mundo como es en realidad.
En alguna parte me citas y dices que yo digo que la existencia de alguna especie ha tenido sentido para el sistema. Pues bien, lo que quiero decir con eso, es que si quieres buscarle un sentido a todo, una intencionalidad a todo, habría que tratar de explicar algunas cosas de esa forma. Yo creo que hay cosas que no pueden ser forzadas a transcurrir hacia un sentido o una dirección en particular. Simplemente ocurren. Y otra cosa importante es que existen aun misterios sin resolver, y cosas sin explicar. Pero ello no quiere decir que sean imposibles de hacerlo o que no se pueda hacerlo porque van más allá de nuestra naturaleza mortal y no divina; lo que sucede es que aún no comprendemos cosas, pero en algún momento lo haremos. Eso mismo ha sucedido con muchas cosas y avances en ciencia. Recuerda que la ciencia ficción es la tecnología y el conocimiento del futuro.

Todas las respuestas solo derivan en que desde el punto de vista humano (y no hay otro) estamos en el absurdo, en un universo sin propósito. Al menos objetivamente, desde la razón, desde la lógica… (Todo terminaría en una muerte térmica del universo)(Obviamente desde la perspectiva atea)

Por supuesto que el único punto de vista es el humano, a menos que haya alguna otra especie que haya desarrollado inteligencia y capacidad de hacerse preguntas acerca de su entorno, y que aun no conozcamos. El absurdo no existe como tal. No se puede decir que la vida es absurda simplemente porque no hay un dios (o dioses). La vida transcurre igual con o sin ellos, porque hay millones de personas que afirman que existe y viven sus vidas con sentido, mientras que hay otras personas que no creen en la existencia de Dios y también viven dándole un sentido a sus vidas. La única diferencia es que los puntos de vista son diferentes, pero ningún ateo racionalista va a tirarse al suelo y no hacer nada simplemente porque no cree en dios alguno. Es más, si sales a la calle, te aseguro que verás ateos caminando por la calle y si no les preguntas si son creyentes o no, ni cuenta te darás. Los ateos también sueñan, también tienen metas, también tienen deseos, también aman, también lloran, y hacen todo lo que una persona normal hace.
Con respecto a la muerte térmica del Universo, tienes razón, aunque hay otras teorías en las que existen universos sucesivos; es decir, uno muere y se inicia otro. Hay un ensayo de Isaac Asimov que se llama “La Ultima Pregunta” y que trata acerca de esto; es muy bueno, así que te recomiendo que lo leas, solo para que veas una perspectiva distinta. Lo bueno de la ciencia ficción es que te plantea cosas interesantes y que quizás nadie se plantee, pero que te dejan algunas cosas interesantes en la mente, te abren nuevas preguntas y nuevas perspectivas.
Ahora, el universo no tiene propósito. La evolución tampoco lo tiene. Las especies no han evolucionado “hacia” el ser humano, o “hacia” un león; la evolución supone cambios graduales en los genomas y fenotipos biológicos en respuesta a las condiciones del entorno (clima, relaciones con otras especies, etc.).
Ah, otra cosa, lo que te dijo tu profesor acerca de la naturaleza, me suena más a broma que a que te lo haya dicho de verdad, así que no lo tomes tan en serio.

Aquí creo está el error, no entiendes mi pregunta: el ateo asume que venimos de ningún lado y vamos a ninguna parte. O venimos de las fuerzas ciegas o azar… o ley natural ¿pero tuvo algún propósito o ese propósito es ciego? Si eres ateo el propósito es ciego es decir en ultima instancias solo esta la NADA de donde venimos y la NADA hacia a donde vamos… es LOGICO si llevas el ateismo a sus ultimas consecuencias… Esto lo ven claro algunos ateos por eso afirman que la vida no tiene un sentido, que el sentido se lo da cada uno… eso es lo que tu mismo afirmas y es lo lógico… pero no es lo lógico desde la lógica fría… sino desde lo emocional o lo practico…

Tienes razón en parte: existen fuerzas ciegas en la naturaleza, en el sentido que no tienen propósitos predefinidos. ¿Venimos de la nada y vamos hacia la nada? ¿Primeramente a qué te refieres con “la nada”? Si hablamos en términos materialistas, venimos de otras células y vamos a engendrar (en la mayoría de los casos) nuevos individuos, y cuando muramos, pasaremos a formar parte de la naturaleza inerte de nuevo, ya que nos descompondremos y nuestras células se degradarán y nuestros componentes moleculares irán al suelo, para luego ser tomados nuevamente por otros seres vivos. Si te das cuenta, la vida es un proceso continuo; nunca acaba. Termina una vida individual, pero “la vida” continúa sin cesar.
Pero, te he dado una explicación material. En cuanto a lo emocional y lo humano, podemos decir que nuestras emociones y sentimientos nos llevan a darle propósito a nuestra vida, a buscarle un sentido dentro de nuestro contexto. ¿Por qué no hacerlo? Sería absurdo no hacerlo, está en nuestros genes. Sin embargo, analizando fríamente, simplemente nacemos, vivimos y luego morimos. No hay más. Esa es la realidad pura, pero no por ello me voy a abandonar para siempre y voy a dejar de ser feliz y hacer feliz a los demás. Recuerda que tenemos necesidades y emociones. Si no fuera así, quizás no tendría sentido nada. Pero son esas características las que nos hacen movernos en este mundo de la forma en la que lo hacemos. Por ejemplo, los budistas no creen en un dios personal, sino en las fuerzas espirituales humanas. Enseñan a alcanzar o acercarse a la perfección, sin embargo, no podrías decirle a ellos que su vida no tiene sentido porque no creen en dios alguno, ¿verdad? De todos modos, su concepción de la vida es bien metafísica y mágica; sobrenatural en general.
El sentido de la vida, el sentido que le damos cada uno de nosotros es algo real, ya que existimos y convivimos con otras personas. Los sentimientos y las interacciones entre diferentes individuos son reales. Entonces, ¿por qué habría de ser subjetivo e irreal darle un sentido a la vida propia? Es real; existe.

Pero no es posible darle un sentido a “tu vida” a “LA VIDA”, es decir yo puedo ir a comprar el diario y leerlo o no leerlo, puedo hacer deporte o no, puedo hacer algo o no hacer nada…. Eso cambiara la vida, pero nunca el sentido de esta vida, porque no tiene sentido. Te lo inventas, pero no tiene sentido LA VIDA en si misma, es un proceso ciego más del universo. Como dice un amigo “somos una especie de vomito del universo”.

Por supuesto, tú lo has dicho. La vida personal tiene un sentido para cada uno y para las personas que te rodean. Tiene sentido en un contexto temporal y espacial restringido. Pero “la vida”, es decir, la vida en general, esa continuidad de la que te hablé hace un momento, no tiene sentido; no tiene una dirección predefinida. No existe un futuro predeterminado. Lo que sucede es que cuando analizamos las cosas en retrospectiva, tendemos a pensar en que todo ha sucedido apuntando al presente. Es solo un sesgo de visión; un artefacto de nuestra mente, una ilusión de que todo ha apuntado hacia nosotros, hacia el “ahora”. Eso es porque nuestro análisis lo hacemos desde el “aquí” y desde el “ahora”.
Ahora, te sugiero que le digas a tu amigo que su analogía no es comparable, ya que el vómito tiene una razón de ser, mientras que la vida no tiene sentido ni dirección predeterminada. Además, dicha forma de expresarse es algo despectiva. La naturaleza es maravillosa, sorprendente y muy compleja. No creo que un vómito merezca esa comparación.

Leí lo referente a La Imposibilidad de lo Sobrenatural. Si Dios está de tras de algunas cosas creo que toda la argumentación se cae por el simple hecho de que Dios es el creador de las leyes naturales, y por lo tanto podría “violarlas” “cambiar” “o modificarlas momentáneamente” o “realizar otro tipo de fenómeno”. No creo que sea una argumentación convincente, y me parece demasiado simplista sobre un tema tan complejo. (Hay mejores argumentos ateos para no creer en Dios que este). Por otro lado creo en que confundís término, el alma por ejemplo es el principio de la vida, las plantas y los peces tienen alma, la diferencia es que el ser humano tiene un alma-espiritual. Que tiene algo de inmaterial y que creo importante para fundamentar entre otras cosas: la libertad.”

¿Para qué querría violar Dios sus propias leyes? Esa afirmación es más absurda y simplista que cualquier otra. Por otro lado, en dicho artículo, no pretendía demostrar la inexistencia de Dios con ese simple argumento. Lo que quise hacer es analizar los diferentes casos posibles y dar a entender que lo sobrenatural no tiene asidero alguno.
Y si puedes explicarme de dónde has sacado tu definición de alma, te agradecería ¿En base a qué distingues alma de espíritu? Yo creo que ambos términos son lo mismo; se refieren a lo mismo. Y si me dices que son cosas diferentes, te agradecería que me dieras las fuentes en las que te basas para afirmar ello.

El materialismo cientifista deriva en un determinismo de lo más duro. Aclaro mi postura: Creo que la conducta humana es predecible, a veces increíblemente predecible, PERO también pienso que tenemos un margen de libertad. Algo que me parece muy difícil de argumentar desde un materialismo cientifista. En realidad me parece imposible si son coherentes.”

No le veo lo difícil de argumentar. Es más, yo te lo trataré de aclarar. Desde un punto de vista biológico, es evidente que el comportamiento animal es muy complejo y amplio; el comportamiento humano lo es aún más. Entonces, ¿cómo puedes hablar de libertad en base al alma, si de lo que estás hablando en realidad es de parte de ese comportamiento explicable por nuestro complejísimo cerebro? Osea, no veo la razón por la cual separas algunos tipos de comportamiento de otros, convenientemente para asignar a estos últimos como producto del alma.
De todos modos, el comportamiento cambia; evoluciona también de acuerdo a un sinnúmero de situaciones y factores. Por esto, el comportamiento es un producto muy complejo de nuestra naturaleza material. No veo el por qué de menospreciar a nuestro cerebro, que, con todo y errores e imperfecciones, nos brinda características como la inteligencia el razonamiento, la capacidad de análisis y de autoanálisis, el pensamiento abstracto, etc.

El corazón tiene un propósito, bombear sangre. Sin embargo eso se entiende en sentido METAFÓRICO. NO tendría ningún propósito, sino que sería el resultado de una configuración material que se replica ciegamente y se ha depurado con la interacción con el ambiente (selección natural) y que ha sobrevivido porque es más útil para...seguir replicándose el total de los organismos...con ningún objetivo ni plan. En el caso del cerebro sería lo mismo. La mente, con sus propósitos, resulta que no serían verdaderos, sino algo así como la función del corazón de bombear sangre, una FICCIÓN de propósito útil para replicarse...hacia ninguna parte. Tu ética sería tan absurda como hablar de ética dentro de los sueños... Todo un proceso ABSURDO de replicación de ningún sitio a ninguna parte.

Tienes razón. Así es como sucede. Lo que sí no comparto es que te refieras a ello como una ficción. ¿Cómo va a ser una ficción si son procesos reales? Lo que pasa es que tu le quieres dar sentido a todo bajo una perspectiva de un plan divino, en donde todo ya está dicho, en donde las cosas apuntan hacia algo, lo cual no sucede en la realidad.
Como te dije, la evolución no apunta hacia ningún lado. Ocurre de acuerdo a muchas condiciones y factores, los cuales, por cierto, no son netamente aleatorios. Un error grande en el que caen los teístas cuando critican a la evolución o a los argumentos ateos, es mencionar todo el rato al azar. Si tu piensas algo así como “no creo que estemos aquí por azar”, pues es lo mismo que pienso yo y todos los evolucionistas y ateos en general.
El azar puro no es suficiente, estadísticamente, para haber generado la complejidad de la vida y las estructuras biológicas. Por eso te he repetido varias veces que la evolución tiene componentes azarosos y otros NO azarosos, justamente para que no caigas más en ese error.

Y para terminar, quisiera hacer un comentario respecto a estas palabras tuyas:

Como seres materiales es correcto que abordemos el estudio de nosotros mismos con criterios de ciencia experimental (y cuidado que he matizado, EXPERIMENTAL). Sin embargo, en el momento que lo aplicamos de forma exclusiva (la ciencia EXPERIMENTAL) y con rígidos PREJUICIOS materialistas, nos CONTRADECIMOS con esos presupuestos de la ciencia.”

Solo pudo decir que todos esos prejuicios y premisas sin fundamento objetivo recaen en el teísmo. Afirmas cosas en base a ideas que no tienen base en la realidad. La ciencia usa supuestos, sí. Pero esos supuestos poseen una base fundamentada en la realidad, de lo contrario, se estaría haciendo mala ciencia: una pseudociencia.

Saludos.

Debate entre Gastón (teísta) y yo (ateo). Parte I

Hace un mes recibí algunos comentarios en un par de artículos del blog. Los comentarios evidentemente mostraban un profundo desacuerdo con mis escritos y mis ideas, y a la vez mostraban un poco de ira y sarcasmo, por lo que me apresté a responder cordialmente estos comentarios tratando de explicar y exponer algunos argumentos de por qué pienso lo que pienso.
Resultó que la persona que hizo los comentarios se llama Gastón, que es argentino, y me propuso debatir algunas cuestiones por correo, a lo cual accedí, ya que me parece interesante exponer argumentos y leer argumentos diferentes provenientes de otra persona. Creo que los debates sirven para sacar cosas nuevas y, como cualquier actividad, se aprenden mucho en diversos sentidos.
A continuación voy a dejarles las conversaciones que hemos tenido desde el primer día. Una cosa importante es que he editado sólo las faltas ortográficas de Gastón (para que se pueda entender mejor), más no las de redacción; el contenido está intacto.
Uds. mismos saquen sus conclusiones.


Mensaje Nº 1 de Gastón: 26 de Agosto de 2008.

Bueno primero voy a mi postura: soy teísta, y pertenezco a una religión en particular, pero creo que eso no interesa ya que en el fondo trataremos en base a argumentación de un "ateo" y un "teísta".
Espero que no hayan agresiones en ambas partes.
Los temas de debate va pueden ir cambiando siempre y cuando arreglemos ese traspaso... por ejemplo podemos comenzar analizando términos y lo que entendemos por cada uno... luego para a analizar el ateismo en si mismo, luego el teísmo y sus argumentos... luego las religiones.... etc.. pero no saltar de un tema a otro, como hablar del "argumento contingente" y responder que la inquisición mato a muchos científicos....
Bueno, comienzo haciendo una critica a las posturas ateas que giran en la red:

El sentido de la vida desde la perspectiva atea: La gran mayoría de ateos suelen afirmar que cada persona individual debe buscar su propio propósito y sentido de la vida. Te lo tienes que inventar porque no hay ningún sentido, significado ni sentido inherente u objetivo en la vida humana o el universo en general. Para ellos esta visión y este planteamiento sería la opción más racional....Ante estas respuestas y sus variantes me suelo quedar estupefacto y les planteo a los ateos lo siguiente:
¿Qué racionalidad o lógica tiene buscar sentido a lo que objetivamente no lo tiene?
¿Qué racionalidad o lógica tiene buscar propósitos a lo que objetivamente no lo tiene?
¿Qué racionalidad o lógica tiene buscar significado a lo que objetivamente no lo tiene? Me parece que no tiene ninguna racionalidad ni lógica porque las premisas se contradicen.
¿De dónde saca la motivación o los argumentos el ateo para "inventarse" ese propósito, sentido o significado de su propia vida humana? De una motivación y argumentación puramente EMOCIONAL y que es contradictoria desde el punto de vista estrictamente racional con sus propios presupuestos. Es decir, el ateo que supuestamente pretende basarse en un escepticismo racional, se contradice de la forma más flagrante.

Si ese ateo fuera consecuente y practicara de forma estricta su escepticismo racional, no consideraría necesario inventarse ningún propósito ni sentido de la vida y tampoco lo buscaría de ningún modo ¿Por qué? Porque en sus mismas premisas ateas admite que ese ser humano, y el universo en que se encuentra, no tienen ningún propósito ni sentido ni significado objetivos.
Hay algunos ateos que presentan objeciones y no entienden porqué afirmo que hay una contradicción en su estrategia de enfoque del sentido de la vida. No entienden que sea lógicamente contradictorio que se busque sentido, propósitos y significado a lo que previamente se ha afirmado que objetivamente no los tiene.La obviedad de la contradicción salta tanto a la vista que resulta sorprendente que algunos "no lo vean". Si afirmas "NO-A", para a continuación afirmar que buscas para afirmar "Sí-A", te contradices formalmente. Algo no puede ser mentira y verdad al mismo tiempo. No puedes decir que algo no tiene propósito ni sentido...para después buscar estrategias que afirmen lo contrario. Es así de simple. Si lo haces, no lo estás haciendo desde la fría lógica racional que dices defender, sino desde un salto emocional. Saltas de un nivel a otro quedando demostrado que la supuesta racionalidad que se postula para sus ateísmos es una pura fachada.
Un ateo afirma que el problema se soluciona poniendo al propio ser humano o a la humanidad como referente para razonar. ¿Cómo voy a basarme en el mismo hombre o en la humanidad si constantemente repetís que no es nada especial respecto a cualquier otra cosa del universo? El absurdo ateo en este tema del sentido de la vida es abrumador. Hacen afirmaciones opuestas y pretenden que son verdad.
De forma sorprendente me insisten en que entonces hay que usar de referente al ser humano para argumentar el sentido de la vida, la ética, etc. Resulta curiosa la insistencia en buscar la base del valor y el sentido en aquello que previamente se afirma que no tiene ningún valor ni sentido objetivo. Sólo puedo entender estas posturas desde un fuerte emotivismo muy alejado de la fría racionalidad y lógica en la que afirman basar su ateísmo. De ahí la necesidad de...¿mantener la contradicción? Ese otro referente del que hablas es el ser humano, que previamente admites que no tiene ningún valor....pero que ¡ahora quieres que se transforme en el referente de su propio valor!!La importancia del hombre no se la da el universo en sí mismo,sino el universo en cuanto a instrumento para un propósito, del que el ser humano es una parte significativa.
Luego de concluir este tema me gustaría debatir sobre la ética atea, y después sobre el libre albedrío y el materialismo ateo (si tienes una lista de argumentos por los cuales no creer en un "Dios" o "Diseñador" o como se lo llame y me la querés mandar seria un gusto)


Respuesta:
Mensaje 1 de Daniel
: 27 de Agosto de 2008
.

No te preocupes Gastón, no verás insultos ni nada de eso, porque a mi me gustan las conversaciones alturadas y serias. Lamentablemente existe mucha gente en la red que se sube de tono constantemente.
Bueno, primero que nada, yo me defino como ateo racionalista, lo cual no tiene nada que ver con ser un individuo inmoral y sin principios ni ideales. Por supuesto que los tengo, la única diferencia es que muchos ateos vemos el mundo y la naturaleza de una forma diferente a la teísta. Antes yo también fui teísta, hasta que me fui dando cuenta que lo que siempre creía era frágil con respecto a las evidencias naturales y a la razón. Pero, no creas que mi ateísmo fue por decepción o por un “deseo” de serlo; nada de eso, sino que separé la realidad de las necesidades y traté de empezar a observar todo críticamente pero a la vez con mente abierta; leer diferentes cosas, desde ateísmo, pasando por filosofía, historia, biología, evolución, e incluso libros teístas como la Biblia, el Libro del Mormón, los escritos de Elena G. de White, etc.
Desde que tengo uso de razón he sido teísta, como tú lo eres. Estudié en un colegio católico y fui criado en el catolicismo. Para mi buena suerte, algunos familiares míos son adventistas del séptimo día y otros mormones. Y digo buena suerte, porque eso me dio un panorama mayor, una visión mayor de las diferentes ideas y las disputas entre grupos religiosos por detalles que nunca me parecieron relevantes. Siempre, desde chico fui un poco escéptico, aunque creí en Dios siempre, rezaba y todo eso. Me pareció en algunos momentos que eso me ayudaba en algunas cosas. Pero principalmente me di cuenta de que las personas se acercan a Dios cuando tienen necesidades emocionales o de otro tipo. Y los teístas explican eso desde el punto de vista de que cuando uno no lo hace es soberbio. Yo antes pensaba eso también. Pero me fui dando cuenta de que no es soberbia, sino que es algo natural. El ser humano siempre busca protección sobretodo cuando se siente vulnerable. Es por ello que durante toda nuestra historia hemos creado dioses y mitos divinos.
De todos modos, empecé a leer más y mi formación universitaria (porque yo estudio biología), me fueron ayudando y dando puntos de vista diferentes en muchos aspectos a los religiosos. Muchas preguntas surcaron mi mente, y la lectura y la búsqueda de respuestas, además de mi uso de razón y crítica (me refiero a una crítica positiva y constructiva) me fueron llevando a un lado por el que nunca pensé estar: el ateísmo. Pero cuando me encontré ahí, vi que no era como me lo habían pintado antes; el ser ateo no es ser malo ni intolerante. Por lo general ser ateo racionalista es ser un humanista, y eso significa tratar de entender el comportamiento humano y sus pensamientos y tratar de evitar que algunas de estas cosas afecten seriamente a las sociedades, y no es ser un antihumano y antitodo como tu afirmas.
Bueno, ahora si voy a darte una respuesta desde mi punto de vista a las tres interrogantes que has planteado en el correo que me enviaste:
Primero que nada, el ateísmo trata acerca de la inexistencia de Dios, y como consecuencia de esta forma lógica-racional de ver las cosas, se desprenden otras implicancias, como la inexistencia de los fantasmas, los ángeles, demonios, almas, etc. Todas ellas son conceptualmente muy parecidas.
Ahora, el racionalismo, o el uso de la razón en la vida, consiste en varias cuestiones que tienen que ver mucho con el método científico clásico: observar la naturaleza; plantear hipótesis; experimentar, si se puede; y sacar conclusiones. Por supuesto, dichas conclusiones no deben ser absolutas, ya que siempre se requieren nuevos exámenes de la naturaleza y revisiones de lo ya examinado con anterioridad. Esto es lo que hace a la ciencia una fuente de conocimiento confiable y valedera; por otro lado, los dogmas no son cuestionables ni escrutables, ya que se considera un sacrilegio siquiera pensar en ello.
Una vez dicho lo anterior, voy a responder tu pregunta. Nosotros somos seres vivos que nos encontramos ahora en este planeta. Hemos aparecido por procesos evolutivos y adaptativos. Cambios grandes se han sucedido en los genomas de nuestros antepasados debidos a cuestiones ambientales y genéticas, hasta que llegamos al presente, en donde podemos ver una biodiversidad muy rica. Pero esto no significa que seamos el pináculo de la evolución; nada de eso, simplemente vemos el presente y analizamos todo en función al pasado, pero el proceso evolutivo aun continúa y continuará durante millones de años, incluso luego de que hayamos desaparecido como especie.
Después de esto, el sentido al que te refieres es lógicamente el que le demos en el contexto actual. Si te pones a analizar, asumiendo o no la existencia de un Dios, cualquier animal vive como vive, pasa un tiempo y muere sin mayores consecuencias. ¿Qué sentido tuvo su vida? Yo pienso que depende del punto de vista. Desde el punto de vista humano, ninguno. Pero desde un punto de vista biológico y ecosistémico, además de evolutivo, tuvo sentido para el sistema al que pertenecía; cumplía una función ahí. Y si no lo hizo, pues no es de relevancia para el ecosistema.
Un ateo le da un significado a su vida, como lo hace cualquier persona, ya sea teísta o no. ¿y cual es ese significado? El hecho de vivir bien, de vivir cada momento al máximo, de amar y ser amado, de aprender y enseñar. Todas esas cosas son gratificantes para cualquier persona, independientemente de su ideología. Los ateos también somos emocionales. Negar eso sería negar nuestra naturaleza misma. Somos seres vivientes con comportamientos adquiridos y otros aprendidos, y dentro de nuestra sociedad hay una serie de actos comportamentales y sentimientos expresados para transmitir algo. El proceso evolutivo ha favorecido todas esas características y sería algo absurdo negarlas, porque están ahí. Cuando decimos que uno mismo se da el significado a la vida personal, nos referimos a que cualquier cosa que hagas determinará positiva o negativamente en tu vida futura, por lo que le darás un significado bueno o uno malo, pasando por todos los matices intermedios, claro.
De hecho, nadie ha dicho que la vida no tiene sentido, ningún ateo que yo sepa lo ha dicho así. Lo que sí se ha dicho es que el sentido y la explicación que un teísta le da a la vida y todo lo que existe, no es como lo afirman. El teísta se basa en premisas erradas: la existencia indemostrada y utópica de Dios, además de altamente contradictoria con los hechos naturales.
Quiero analizar esta frase tuya:

“¿Cómo voy a basarme en el mismo hombre o en la humanidad si constantemente repetís que no es nada especial respecto a cualquier otra cosa del universo?El absurdo ateo en este tema del sentido de la vida es abrumador. Hacer afirmaciones opuestas y pretender que son verdad.”

El ser humano no es especial en el sentido en que afirman los teístas. Pero si analizamos el tema desde una perspectiva biológica y adaptativa veremos que el ser humano es una especie con características innovadoras y novedosas. Estas características han sido muy útiles para poder explorar y analizar nuestro mundo, por lo que debemos explotarlas y admirarnos de ellas, ya que son características evolutivas y además las poseemos, por eso somos capaces de analizar y racionalizar, a diferencia de otras especies. Esta admiración es la misma que podemos tener acerca de otras características de otras especies. Por lo que no es para nada contradictorio ni absurdo entendernos a nosotros mismos y utilizar las ventajas y características que tenemos en ciertos aspectos. Por supuesto, tenemos muchas desventajas y debilidades también.
Gastón, ahorita ya es bien tarde acá en Perú, pero como temas para debatir, te propongo lo que se refiere a lo sobrenatural. En mi blog hay un artículo que escribí hace un tiempo y que se llama "La Imposibilidad de lo Sobrenatural", está en dos partes. Si puedes dale una leída y luego me dices tu punto de vista.
Un saludo.

lunes, 22 de septiembre de 2008

Cultura Popular e Ignorancia.

Supongo que muchas personas estarán de acuerdo conmigo y compartirán mi vergüenza y mi lamento cuando vemos que una gran parte de personas en el Perú (aunque esto se puede aplicar para casi todo el Mundo) creen en cosas irracionales y en magia barata.
Hace algunas semanas, jugaban las selecciones de fútbol de Perú y Argentina, en un partido válido por los Clasificatorios (porque decir Eliminatorias me sabe a idiosincrasia perdedora) al Mundial de Sudáfrica 2010. Días previos al partido, vi en la televisión reportajes que trataban de la brujería y el poder de los adivinadores para predecir el resultado del partido. Cantidades de brujos y chamanes leían sus vaticinios en hojas de coca, en cartas de tarot, y en cualquier otro objeto que se les ocurriera. Una cosa es que tolere las creencias personales de la gente, y otra muy diferente que tolere la imposición y generalización de esas ideas cuando sólo perjudican y detienen el desarrollo humano, tanto en el aspecto personal como en el intelectual. Pero lo peor de todo este fenómeno es que las grandes televisoras se prestan para dar cabida a este tipo de gente que, utiliza cualquier tipo de superstición para ganar algo de fama y algo de dinero. Si los medios televisivos, que influyen a millones de personas, transmiten con frecuencia (y aprovechando cualquier evento deportivo o político) este tipo de cosas, no es de sorprender que mucha gente, sobretodo la gente de niveles culturales bajos, crea que estas cosas son reales y que funcionan en verdad.
Pero no solo son estas cuestiones las que se pueden encontrar en la colección de irracionalidades que se transmiten en los medios masivos de comunicación (televisión, revistas, periódicos, etc.), sino que cualquier cosa que genere rating y dinero para tales medios es bienvenida, así contribuya negativamente al desarrollo intelectual del país; eso no importa cuando de dinero se trata.
Temas como la astrología, los ovnis, la brujería, las posesiones demoníacas, entre otras cosas, son la comidilla para las masas, para el pueblo. Eso lo saben perfectamente los medios masivos de comunicación, así que es evidente que no pierden el tiempo (ni que decir de sus ingresos).
Todo el tiempo me pregunto qué sucedería si en lugar de tratar insistentemente estos temas, predominaran los temas culturales: más documentales, más divulgación de la ciencia, más incentivo hacia el desarrollo intelectual personal de la gente. Y la respuesta a la que llego es: a un mundo con mucha menos ignorancia y mucho más criterio para discernir entre lo real y lo irreal, un mundo más libre de prejuicios, segregación, odios gratuitos, actitudes irracionales, etc.
Pero es evidente que lo que le conviene –en el corto plazo- a la gente que tiene el poder es lo contrario a este ideal. Lo que les conviene es lo que vemos día a día; les conviene que la gente sea más ignorante y que no piensen por sí mismos. Si esto no fuera así, sería más difícil manejarlos. Recordemos cuando Napoleón dijo que un pueblo sin religión era muy difícil de gobernar; que la religión era lo que mantenía quieta a la gente. De esto, podemos generalizar y decir que la ignorancia popular (porque las ideas religiosas implican la ignorancia de muchas nociones naturales fundamentales) y las creencias populares carentes de base y fundamentos reales son medios muy efectivos para el beneficio de unos pocos. Claro está que este beneficio se refiere al corto plazo, porque si estuviéramos acostumbrados a pensar a mediano y largo plazo (cosa que no les interesa a la mayoría de políticos y administradores del poder) lo más conveniente, tanto para el pueblo como para los propios poderosos, sería el aumento de la cultura y el racionalismo en la mayoría de la gente.
Pero volviendo al tema inicial de los brujos y adivinadores, quiero decir que no los culpo directamente. Ellos solamente se limitan a explotar para su beneficio propio las facilidades que les dan las cadenas televisivas, los medios de comunicación escrita, y una gran parte del pueblo, los cuales están altamente dispuestos a creer sin evidencias y a formar parte de este sistema carente de pensamiento libre (porque pensar libremente significa analizar las cosas escépticamente y no dejar que cualquiera nos maneje de uno u otro modo en base a alguna doctrina o idea descabellada).
Mientras la gente esté acostumbrada a dejarse llevar por la corriente como si se trataran de plancton a la merced de las corrientes marinas, el progreso de la humanidad tendrá un importante factor limitante. Toda idea irracional y absurda va a ser absorbida sin problemas por todas estas personas, lo cual constituye un fenómeno harto peligroso y perjudicial para cualquier sociedad humana. De hecho, es ésta la semilla de la gran mayoría de males sociales existentes en la actualidad. Pero los principales actores en un cambio de esta índole deberían ser aquellos medios de comunicación masivos. Yo creo que a la larga, todos ganaríamos si se diera una situación como la que propongo.

lunes, 15 de septiembre de 2008

Los Sentimientos y las Emociones: ¿Contradicen a la razón?

Desde hace un par de semanas, sostengo un debate por correo con un amigo teísta. Como todo debate de este tipo, uno expone sus argumentos con respecto a un tema en particular y el otro responde con sus propios argumentos según su punto de vista. Muchas cuestiones salen a la luz y son motivo de controversia entre ambos; él expone sus argumentos en base a su teísmo y a algo de filosofía, pero los conceptos que él tiene del ateísmo y de la forma de pensar atea racionalista son en ciertos aspectos, erróneos. En una de sus últimas cartas, me hace el siguiente cuestionamiento:

Si un ateo le da sentido a su vida en base a emociones y sentimientos, entonces significa que se contradice, ya que la razón y la lógica son opuestas a los sentimientos y emociones. Así, tanto los teístas y los ateos se basan en las emociones como forma de ver el mundo.”

Este cuestionamiento surgió cuando en una conversación anterior, le dije que el sentido de la vida individual lo hace uno mismo con las acciones y decisiones que se toman a lo largo de la vida; la suma de todo eso va a determinar el sentido de la vida personal. Por eso, si una persona decide no estudiar ni trabajar ni hacer nada productivo, su vida va a ser caótica y carente de sentido en ciertos aspectos; por el contrario, si una persona decide realizar actividades productivas, va a generarse a sí mismo un ambiente y un quehacer diario mucho más rico tanto a nivel profesional e intelectual como a nivel personal y emocional.
Pero, ahora quiero tocar el tema de fondo: ¿los sentimientos y las emociones en la vida de una persona, en verdad contradicen la razón y la lógica?
Para responder a esto, primero debemos analizar cómo es que ha evolucionado nuestro comportamiento. En diversas especies, sobretodo en aves y mamíferos, es bien notorio el hecho de identificarse a un grupo en particular. Este importante factor, influye mucho en las relaciones sociales dentro del grupo y en las jerarquías construidas dentro del mismo. Pero además de esto, los lazos interpersonales se refuerzan mucho, de acuerdo a cómo se relacionan los individuos dentro del grupo. Al igual que lo que podemos ver en especies aún existentes, en las especies que nos antecedieron evolutivamente podríamos haber encontrado una secuencia muy relacionada a lo antes mencionado: una etapa de formación de grupos, luego una etapa siguiente en la que las jerarquías y los papeles se iban diferenciando entre los diferentes individuos, y posteriormente una etapa en la que los lazos afectivos relacionados al parentesco y/o cuestiones de pareja sexual fueron creciendo en complejidad.
Después de haber realizado este breve análisis, podemos ver que una serie de comportamientos y actitudes en nuestra especie son producto del proceso evolutivo. De la misma manera, la capacidad de analizar el mundo, de crear conceptualizaciones abstractas, de razonar y muchos otros factores que caracterizan a nuestra especie, también han surgido por procesos de evolución del comportamiento.
Entonces, ahora, una vez que una persona utiliza la razón para analizar fenómenos sociales y naturales, está en todo su derecho y facultad plena de hacerlo teniendo en cuenta cuestiones sentimentales y emocionales, en el sentido en que se les puede analizar como parte del comportamiento humano. De todos modos, creo conveniente aclarar que, si bien las emociones humanas juegan un papel fundamental en nuestras sociedades y en el concepto que tenemos de nuestras vidas individuales y de las personas que nos rodean, es importantísimo separar las emociones y los deseos, de la objetividad y el análisis de los fenómenos naturales. Es decir, el proceso racional de analizar la naturaleza y buscar explicaciones en base a hechos y evidencias debe tener en cuenta a los sentimientos y emociones humanas (como parte de la serie de características de nuestra especie), pero deben, a la vez, hacerlas a un lado en el momento de realizar este análisis, porque si no fuera así, las posibles respuestas obtenidas estarían fuertemente condicionadas a los deseos y emociones del investigador o del observador, lo cual no reflejaría la naturaleza como es, sino como quisiéramos que fuese.
Entonces, un ateo puede darle sentido a su vida basado en cuestiones de la vida diaria, como los lazos afectivos construidos con otras personas, el desarrollo personal a nivel intelectual y laboral, etc. Todo esto carecería de sentido si no existieran las emociones y los sentimientos. Sin embargo, son los sentimientos de amor, orgullo, competitividad, autoestima, y otros muchos los que construyen el mundo del individuo dentro de una sociedad. Dos cosas son ciertas en este punto: Primero, un individuo aislado por completo de la sociedad permitiría que el sentido de su vida desaparezca, ya que no tendría otras personas con las cuales compartir vivencias y no tendría punto de referencia alguna con respecto a la felicidad o a la tristeza; a la competitividad o al conformismo; a lo bueno o a lo malo; en resumen, sería un individuo amoral (ni moral ni inmoral) debido a que para ser moral o inmoral se deben tener patrones con los cuales comparar normas de comportamiento. La segunda situación correspondería a un individuo o una sociedad sin sentimientos, lo cual produciría que el sentido de la vida sea inexistente; es decir, sería el equivalente a un robot sin sentimientos y carente de valores, de emociones y de metas personales.
Con todo esto, queda evidenciado que el sentido de la vida, ya sea de un ateo como de un teísta, se construye en base a sentimientos y emociones, no por ello quedando eliminados el raciocinio y la lógica. Incluso podemos ver que es lógico y razonable entender el significado de la vida individual como una proyección de las emociones (factores naturales y reales) al mundo natural. Entonces, es evidente también que, es erróneo afirmar que un ateo racionalista se contradice al asignarle un sentido a su vida basado en cuestiones emocionales.
Lo único que debemos tener en cuenta al hablar de sentimientos es ser concientes de una situación en particular, y poder separar los análisis objetivos de las emociones personales. De no hacer esto último, caeríamos en el riesgo de obtener infinidad de “verdades personales” (según el punto de vista que cada persona tendría) en lugar de obtener hechos reales y conclusiones basadas en evidencias.
Y para concluir, me parece adecuado y preciso parafrasear al gran Carl Sagan:

Y si el mundo no corresponde en todos los aspectos a nuestros deseos, ¿es culpa de la ciencia o de los que quieren imponer sus deseos en el mundo?

viernes, 12 de septiembre de 2008

El Cristianismo y sus Implicancias Diarias

Hoy en día vemos que la sociedad en la que vivimos está regida de manera importante y determinante por una religión, por el culto a un Dios y a muchos símbolos y costumbres que ésta religión trae consigo. Hablamos del Cristianismo.
El cristianismo aparece en la primera mitad del siglo I a partir de grupos judíos que predicaban y enseñaban acerca de un gran profeta, el llamado Hijo de Dios: Jesucristo.
Este fenómeno fue creciendo poco a poco, convirtiéndose con el tiempo en una de las principales religiones de la historia. Muchas tribus y naciones adoptaron este conjunto de doctrinas como propias, mientras que a otras les fue impuesta a la fuerza. Como todo movimiento religioso importante, el cristianismo tuvo desde sus orígenes una serie de visos políticos y su objetivo principal era manejar y controlar masas de gente.
En el camino, fue creciendo y degenerando. Así, fue tumbándose otras culturas, otras formas de pensar, conocimientos adquiridos que contradecían sus propias doctrinas, grandes mentes las cuales fueron torturadas y obligadas a no seguir con sus ideas revolucionarias, etc. En resumen, una gran ola de oscurantismo y silenciamiento generalizado y pandémico apareció.
Hoy en día, subsisten aun algunas de estas características, aunque mezcladas y camufladas con el pensamiento actual y las formas de vida actuales. Sin embargo, existen muchos aspectos que influyen importantemente en el nivel cultural de la gente, sus costumbres y, en una cuestión mucho más importante aún: el uso pleno de la razón humana.
Como ejemplos de esto podemos mencionar a las controversias en cuanto al aborto, la discriminación de los homosexuales, la discriminación religiosa, entre otros.
Mucha gente piensa que la ciencia y la religión pueden convivir armoniosamente, pero lo que sucede en verdad es que ambas son totalmente opuestas. Sin embargo, la gran mayoría de gente en la actualidad vive en esta ambivalencia contradictoria.
Se acepta generalmente a la ciencia y los conceptos científicos básicos, e incluso a la tecnología actual lograda en base al conocimiento científico, pero una vez que este conocimiento científico se trata de aplicar a cuestiones como las ideas religiosas y a lo que se conoce como pseudociencias (que se parecen a las religiones en sus afirmaciones absolutistas sin evidencia alguna), los ánimos se alteran. Muchas personas creen en una variedad de cosas irracionales sin fundamento y lo peor de todo, contradictorias entre sí mismas. Y el cristianismo lo aprovecha bien; aprovecha tal tendencia a creer y la falta de análisis de la gente para entrar profundamente en las sociedades y enquistarse y lavar los cerebros de millones de personas.
Si bien es cierto que el proceso evolutivo favoreció en nuestro linaje un sentimiento místico y religioso, tal etapa ya ha debido ser superada hace tiempo, ya que el conocimiento de la naturaleza en general ha aumentado bastante en los últimos siglos, lo cual, en teoría, nos debería haber liberado de miles de supersticiones y cuentos fabulosos. En cambio, lo que se ve hoy en día (y lo que se ha visto durante los últimos dos milenios) es una eficiente manipulación de las masas de gente en base a las doctrinas cristianas. La gran Iglesia Católica es la dominante por excelencia dentro de todos los grupos cristianos existentes, y lo que nos muestra aún hoy es una alta politización que se evidencia sobretodo en sus altos representantes. Lo mismo sucede con otras denominaciones cristianas ya que, en menor grado, utilizan el poder que les dan esta serie de creencias y tradiciones para abonarse algunos centavos (aunque debería decir varios millones de dólares al año, libres de impuestos). El cristianismo es una religión, pero también es una institución política extremadamente eficiente y altamente generadora de divisas -claro está, para el beneficio de sus esferas internas.
Además, las doctrinas cristianas se podrían calificar de anticientíficas, antinaturales y promotoras de la ignorancia y el conformismo intelectual absoluto. Utilizan conceptos tautológicos por doquier, y atropellan cualquier tipo de conocimiento científico, a menos que la situación sea muy evidente, en cuyo caso aceptan a medias algunas evidencias científicas naturales.
La profunda ignorancia científica produce grandes problemas sociales, ya que el entendimiento errado de la naturaleza puede llevar a tomar decisiones erradas y actitudes antihumanas y en contra de los derechos humanos.
Hoy en día, una persona occidental moderadamente religiosa y perteneciente al cristianismo se podría describir a sí misma como sigue:

Creo en Dios y en Jesús como su hijo que murió por nosotros para librarnos del pecado original y el pecado futuro. No creo que Adán y Eva hayan existido, sino que son parte de una especie de metáfora para explicar nuestros orígenes. Pienso que el proceso evolutivo es un proceso real, pero que es guiado por la mano de Dios, el cual hizo que a partir de organismos simples podamos evolucionar hasta llegar a ser seres humanos, a su imagen y semejanza. Creo que los valores y la moral se fundamentan firmemente en los preceptos cristianos y que ellos son vitales para mantener una sociedad libre y justa.”

Esta auto-descripción hipotética refleja las contradicciones mencionadas anteriormente. Y nótese que he simulado el pensamiento de una persona promedio moderadamente religiosa. Sólo habría que extrapolar e imaginarnos qué pensaría una persona extremadamente religiosa y veríamos que las consecuencias serían aún más marcadas y peligrosas. De todos modos, quiero mostrar cómo es que el pensamiento religioso cristiano se contradice con el conocimiento científico; sin embargo habría que tener en cuenta también el hecho de que una persona extremadamente religiosa no se contradice tanto en su ideología, a diferencia del religioso moderado que, por comodidad o aparente sensatez, resulta contradecirse más a sí mismo en su forma de ver el mundo. Pero quiero remarcar de todos modos que un religioso extremo cree en cuestiones que se contradicen con la realidad. Entonces, volviendo a lo anterior, ¿de qué consecuencias hablamos cuando tenemos en cuenta estas contradicciones? En la auto-descripción podemos notar que la persona cree en Dios y en que Jesús murió para resarcir el pecado original; además dice no creer en la existencia real de Adán y Eva. El problema con esto es que, si Adán y Eva no existieron, entonces tampoco lo hizo el pecado original; si no hubo pecado original, ¿entonces significa que Jesús murió por nada? ¿Jesús murió por un pecado inexistente? Evidentemente es altamente contradictorio; sin embargo, muchas personas creen de la misma manera en que lo hace el personaje hipotético.
Ahora, la evolución biológica contradice totalmente cualquier idea religiosa, por lo que afirmar que se cree en ambas cosas es algo absurdo. Por ejemplo, bajo la luz de la biología evolutiva, los conceptos con fundamento religioso como el alma, Dios, etc., quedan en el aire. No hay ninguna explicación satisfactoria real para estos conceptos y menos aún si se toman en cuenta los procesos evolutivos. Adicionalmente, el ser humano no es para nada el pináculo de la evolución; este proceso natural prosigue aún hoy en día, pero desde nuestra limitada perspectiva temporal, tenemos la ilusión de que los organismos actuales son la cumbre evolutiva. Una vida humana es tan corta comparada al tiempo geológico que no podríamos visualizar cambios evolutivos ni siquiera en varias generaciones; y con visualizar me refiero a rasgos que puedan verse físicamente, rasgos fenotípicos morfológicos notorios. Los cambios evolutivos se pueden evidenciar de una generación a la siguiente cuando se analizan los genomas de los individuos y de las poblaciones. Pero, volviendo al tema, la cuestión es que el proceso evolutivo no tiene un sentido predeterminado; no somos el objetivo trazado por el proceso evolutivo, solo somos una de las miles de millones de especies que han poblado este planeta y estamos solamente de paso por este planeta, al igual que todas las demás especies con las que compartimos la Tierra en la actualidad.
Finalmente, nuestro personaje hipotético afirma creer en que los valores y la moral residen en las doctrinas cristianas. Evidentemente está equivocado, ya que la moral y los valores que puedan existir en una sociedad son el producto de procesos de evolución del comportamiento. Todas las especies tienen comportamientos característicos y la mayoría poseen reglas de convivencia dentro de una comunidad específica. Así, la moral humana ha evolucionado gradualmente como parte del comportamiento de nuestra especie y ha adquirido características más o menos definidas dentro de las diferentes sociedades. El problema fue que, cuando las ideas religiosas surgieron, ambas se asociaron de una manera tal que, separarlas hoy en día, puede resultar imposible para muchas personas; lo que en verdad ha sucedido es que se ha creado una especie de falsa interdependencia, la cual es alimentada por la formación religiosa general existente en nuestras sociedades.
Con todo esto vemos que las doctrinas del cristianismo son contradictorias con la naturaleza misma y con el conocimiento científico; además sus implicancias en la vida diaria de las personas pueden convertirse en un grave obstáculo al desarrollo de las sociedades humanas, debido a que en lugar de buscar unión y eliminar los prejuicios existentes en base al mal entendimiento de la naturaleza en general, se genera discriminación e intolerancia basadas en preceptos religiosos primitivos altamente contradictorios entre sí y altamente contradictorios con el mundo natural.

jueves, 11 de septiembre de 2008

¿Esperanza para el Planeta?

Hace unos días encontré en casa uno de esos folletos que reparten algunas sectas cristianas, y me encontré con uno en particular que pertenecía al movimiento adventista que llevaba como título “Viva con Esperanza”.
Es común que le regalen a uno este tipo de folletos en la calle, y por eso en mi casa hay unos cuantos, los cuales a veces leo con detenimiento para ver qué cosas subjetivas, disparatadas, y alejadas de la ciencia se dicen en ellos.
Un artículo que me llamó la atención fue uno que se titulaba Esperanza para el Planeta. En él se habla del medio ambiente y la ecología, y los problemas que existen en la actualidad que afectan drásticamente a nuestro planeta. El artículo empieza hablando acerca de estos fenómenos tan conocidos por todos, como el calentamiento global, el efecto invernadero, la destrucción de la biodiversidad biológica, etc.
Correctamente se dice que las industrias y los estados han sido más cautelosos en los últimos años con el tema medioambiental y que han aportado de cierta manera en lo que se refiere al cuidado del mismo. Además se exhorta a la gente común a que cada uno aporte con su granito de arena para evitar más contaminación y la destrucción de nuestro ecosistema. Hasta ahí todo bien, ya que sirve para informar a la gente acerca de este gran problema y a la vez para promover el cuidado de nuestro planeta. Pero a partir de este punto empieza el esperado tema de fondo: la Biblia y Dios.
Justo a partir de la segunda mitad del artículo se empieza a hacer mención a un tema específico: que la esperanza del planeta reside en Dios y en lo que dice la Biblia. A continuación voy a citar un extracto en el que se hace mención a esto:

En un libro reciente, los ambientalistas Ted Nordhaus y Michelle Shellenberger sugieren que la salvación del planeta está en la tecnología. En parte tienen razón; pero la gran esperanza viene de otra fuente. La Biblia presenta el sueño de un nuevo mundo con aire puro, agua vivificante e inagotable, naturaleza exuberante, ambiente perfecto. La Tierra será recreada de nuevo. Pero, quien va a hacer eso es Dios y no el ser humano. Dios es la verdadera esperanza para la crisis del planeta.”

Bueno, al menos se hace mención al “ser humano” y no al “hombre”.
De todos modos, lo que se dice en este párrafo podría sonar poético o ideal, pero está muy lejos de serlo. Las implicancias de este tipo de pensamiento pueden ser mucho más perjudiciales que beneficiosas, tanto para nuestra especie como para la situación del planeta en general. Si no es la tecnología y las decisiones humanas lo que pueden revertir (al menos en parte) la serie de problemas ambientales existentes en nuestros días, ¿qué otra cosa puede hacerlo?
Está bien, en la Biblia puede decir que el mundo por venir va a ser un paraíso hermoso y todo lo demás, ¿pero es que no se da cuenta la gente que ese libro es un conjunto de mitos, leyendas y poemas épicos? En resumen, la Biblia es un libro de mitología, comparable a cualquier otra mitología del mundo, ya sea la griega, la egipcia, la sumeria, la inca, etc. Y es evidente que no podemos basar decisiones tan importantes en mitos y leyendas. Hoy en día, nadie sensato pretendería realizar algún tipo de manejo en la naturaleza basándose en lo que decía Zeus a su pueblo, o lo que decía el Inti incaico; ellos sólo son parte de la mitología, de la cultura popular de los pueblos. Sólo son tradiciones y cuentos, nada más que eso. Lo mismo sucede con las concepciones religiosas actuales. Y no sólo hablo del cristianismo, sino de cualquier manifestación mágico-religiosa existente en cualquier parte del mundo.
En resumen, lo que nos dice el texto anterior, es que lo único que debemos esperar es que finalice nuestro paso por este mundo y esperar a ver el mundo que se nos ha prometido en la Biblia. En pocas palabras, dice que de nada sirve preocuparnos por nuestro planeta (al menos no tanto) ya que luego vamos a vivir en un paraíso, en el cual no habrán tales problemas.
Un poco más adelante nos encontramos con lo siguiente:

En el Génesis, el primer libro de la Biblia, notamos el concepto de un jardín preparado para ofrecer una calidad de vida excepcional. Todo el ambiente contribuía para el bienestar. Con sus capacidades sensoriales, Adán y Eva debían apreciar las delicias del paraíso y vivir para siempre. Las cosas se arruinaron, como sabemos. Pero, en el Apocalipsis, el último libro de la Biblia, vemos nuevamente la promesa de un ambiente perfecto, con libre acceso a la fuente de vida.”

Pero, ¿acaso creen en verdad que la historia de Adán y Eva sucedió en realidad? En artículos anteriores ya he hablado de este tema, y he mencionado la imposibilidad de esta remota probabilidad. Además, no existe evidencia alguna que sostenga, aunque sea en forma vaga, la hipótesis de la existencia de Adán y Eva. Incluso, existen evidencias que sostienen firmemente sucesos reales totalmente diferentes, como la evolución biológica. Esto es una muestra más de la manera en que hemos dejado que los mitos se infiltren en nuestra cultura como si de realidades se trataran.
Una vez que invalidamos la hipótesis de Adán y Eva, automáticamente invalidamos la del Apocalipsis. Así, resulta evidente y claro que todo esto es una serie de mitos y profecías antiguas, sin más valor en la actualidad que el literario y arqueológico.
Pero esto no es todo. En el último párrafo del artículo leemos lo que sigue:

Hay varias maneras de leer el Apocalipsis. Una de ellas es a través de la visión ecológica. En el libro, se presentan dos sistemas por medio del simbolismo de dos ciudades: Babilonia y la Nueva Jerusalén. Una ciudad es explotadora, opresiva e injusta; la otra es pacífica, libertadora y justa. En Apocalipsis 21 y 22, se retrata a la Nueva Jerusalén como una capital gloriosa, donde las categorías originadas por el pecado jamás entrarán. No hay explotación humana ni destrucción del ecosistema. El paisaje urbano, enriquecido por una arquitectura espléndida, es embellecido por una naturaleza exuberante, que incluye el árbol de la vida. Lo esencial para la vida se ofrece allí gratis. La ciudad eterna promueve la reconciliación, la justicia y la sanidad. Ese mundo increíble es para usted, que forma parte del sueño de Dios.”

Vayamos por partes. ¿Hay varias maneras de leer el Apocalipsis? ¡Por supuesto! Estoy totalmente de acuerdo con ello; cada uno le puede dar su propia interpretación al Apocalipsis y a cualquier libro de la Biblia en general, y así crear una interpretación más, sumándola así a las miles de interpretaciones existentes en la actualidad. Es muy cierto cuando se dice que el libro que más confusión ha generado a la humanidad es la Biblia. Un libro que es marketeado como el libro de la verdad única y absoluta y el libro que aclara cualquier duda, resulta que es el libro que más confusión y ambigüedad ha generado desde el momento de su creación y sus posteriores ediciones.
El gran problema de esta utopía basada en mitos y profecías primitivas, reside en el hecho de que cualquier gran urbe que posea tecnología, belleza, comodidad y progreso, necesariamente implica una serie de factores que quizás perjudiquen a la naturaleza misma y a las estructuras sociales, y esto de manera inevitable. Para que exista desarrollo tecnológico, deben existir industrias y fábricas; estudios científicos, etc. Si existen industrias, existe también contaminación de algún tipo, explotación de materias primas, empleo para la gente, etc. Y por último, si todo esto existe, también habrá explotación de la clase obrera y, por consiguiente, corrupción; explotación humana de la naturaleza y de otras especies con las que compartimos el planeta; sacrificio de algunos grupos para el beneficio de otros, etc.
Una sociedad perfecta como la descrita por el autor de tal artículo no puede existir, al menos, no bajo la situación que él mismo ha presentado.
También se dice que lo esencial para la vida está allí gratis. Pero lo esencial para la vida ha estado siempre presente en nuestro planeta. ¿Gratis? No. Cualquier individuo de cualquier especie debe luchar contra diversos factores para poder sobrevivir y obtener beneficios a partir de los elementos ya existentes en la naturaleza. Aún el ser humano tiene que luchar, aunque de modo un poco distinto a otras especies: trabajando, construyendo una sociedad mejor y más libre de intolerancia.
Y para concluir, lo criticable del artículo que he comentado es que no da ninguna esperanza real para los problemas de este mundo. Lo único a lo que se ha limitado el autor ha sido a contar una historia fantástica y utópica de algún paraíso creado por Dios para los humanos, y que disfrutaremos después de los últimos días de nuestra existencia en la Tierra. Entonces ¿de qué esperanza para el planeta se habla? Si la esperanza para el planeta es creer en dioses y promesas irreales, entonces las esperanzas reales y las soluciones posibles para nuestro mundo real se ven reducidas drásticamente, gracias a la ignorancia de la gente y a su aferro a una vida que solo existe en sus mentes; una vida utópica y contradictoria que sirve de escape a ésta vida real, a éste mundo en que vivimos y que debemos cuidar, o al menos, no perjudicar tanto.
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