Campaña: Yo leí El mundo y sus demonios
Google
 

Contribuye con "Naturaleza y Racionalismo"

jueves, 11 de marzo de 2010

Análisis Evolutivo. La Naturaleza de la Selección Natural. Parte 2

La selección natural puede producir nuevos caracteres, aun cuando actúa sobre caracteres ya existentes.

La selección natural puede actuar sólo a partir de la variación que ya existe en la población. Por ejemplo, la selección no puede crear de manera instantánea un pico nuevo y óptimo para romper los frutos de Tribulus. Únicamente selecciona a partir del rango de los picos que existen en la población.
Sin embargo, con el tiempo, la selección natural puede dar lugar a caracteres nuevos. La evolución de nuevos caracteres es posible porque, en cada generación, las mutaciones dan lugar a nuevas variantes y por ello una nueva serie de caracteres sobre los que la selección puede actuar. Para entender por qué esto es importante, consideremos los resultados de un experimento de selección natural llevado a cabo en la Universidad de Illinois (Leng, 1962). Un grupo de investigadores comenzó con 163 mazorcas de maíz, en las que se comprobó el contenido en aceite de los granos, encontrándose que la cantidad variaba del 4 al 6%. Seleccionaron las 24 mazorcas con mayor contenido de aceite como padres de la siguiente generación, obtuvieron los descendientes, comprobaron el contenido en aceite de los granos y seleccionaron de nuevo a los individuos con mayor contenido en aceite como padres de la siguiente generación. Continuando este régimen de selección durante 60 años, los investigadores lograron producir planta de maíz cuyos granos tenían un contenido en aceite alrededor del 16% (ver Figura). No hay solape entre la distribución del contenido de aceite en las poblaciones ancestral y descendiente. La evolución ha dado lugar a un nuevo valor del carácter.

La selección natural puede dar lugar también a características novedosas. Esto es posible debido a que la selección es capaz de “reorientar” comportamientos, estructuras o genes ya existentes hacia funciones nuevas. El pulgar del panda gigante es un buen ejemplo (Gould, 1980). Los pandas utilizan dicha estructura como un sexto dedo cuando se alimentan de su comida favorita, el bambú. Como se muestra en la figura, pasan los tallos por el hueco entre el pulgar y los otros cinco dedos para arrancar las hojas y alcanzar los vástagos que se comen. Pero este sexto dedo no es un auténtico pulgar. Anatómicamente, el hueso que forma el “pulgar” es un hueso sesamoideo radial muy modificado, que en especies íntimamente relacionadas forma parte de la muñeca. Sabiendo de qué manera actúa la selección natural en poblaciones contemporáneas, suponemos que cuando las primeras poblaciones del panda comenzaron a explotar el bambú, habría variación individual en cuanto a la longitud del hueso sesamoideo radial. Como consecuencia de una selección continuada y potente, durante muchas generaciones, la longitud promedio del hueso aumentó hasta alcanzar sus proporciones actuales.

Un carácter que se utiliza de un modo novedoso y que se transforma finalmente por selección en una estructura completamente nueva, como el sesamoideo radial de los ancestros del panda, se conoce como preadaptación. Un punto importante acerca de las preadaptaciones es que son una casualidad. Una preadaptación mejora la eficacia de un individuo por accidente, no porque la selección natural sea consciente o vea el futuro.

La selección natural no es “perfecta”.

Los párrafos anteriores subrayan que la selección natural está continuamente mejorando la adaptación. Aunque esto es cierto, es igualmente importante constatar que la evolución no da lugar a caracteres “perfectos”.
Para entender este punto, consideremos que cuando Boag y Grant analizaron sus datos sobre la supervivencia de los pinzones después de la sequía de 1977, advirtieron que también habían sobrevivido mejor individuos con picos relativamente estrechos. Esto tiene sentido porque los pinzones aprietan por ambos lados cuando rompen los frutos de Tribulus, y los picos más estrechos concentran la fuerza de manera más efectiva a ambos lados.
Pero los picos más anchos están correlacionados positivamente con picos más altos y con un mayor tamaño corporal. Por ello, las aves con picos más altos, que son adecuados para aplicar la presión hacia abajo, tienden también a tener picos más anchos, que son menos efectivos para aplicar la fuerza por los lados. Probablemente, existe esta correlación debido a que los mismos genes afectan a la altura y a la anchura del pico y al tamaño corporal, haciendo que todos los caracteres sean más grandes, o más pequeños, de manera conjunta. La conclusión es que la selección por tamaño más grande y picos más altos produce picos más anchos, aún cuando deberían favorecerse picos más estrechos.
Este es un punto importante. Debido a la correlación genética entre caracteres, la selección natural no optimiza todos los caracteres implicados. La selección natural da lugar a la adaptación, pero no a la perfección.

viernes, 5 de febrero de 2010

Análisis Evolutivo. La Naturaleza de la Selección Natural. Parte I

Empezaré una serie de artículos referidos a la Evolución y extraídos textualmente del gran libro Análisis Evolutivo (Evolutionary Analysis, 2004) de Scott Freeman y Jon C. Herron.
Existen varias razones por las cuales me he decidido a copiar textualmente algunos fragmentos de este libro. Entre las principales, la imposibilidad de encontrar el libro en Internet y, más importante aún, la forma clara, concisa y esclarecedora en que es presentado el libro. Constituye una contundente fuente de información acerca de la evolución y sus procesos; de qué es y qué no es la evolución. A lo largo de todo el libro se presentan casos particulares y datos provenientes de investigaciones exhaustivas realizadas por diferentes investigadores en todo el mundo, referidas a aspectos evolutivos y la comprobación de sus postulados.
Por primera vez en el blog, tendré una serie de artículos, todos titulados bajo el nombre de “Análisis Evolutivo”, que no contenga comentarios míos (salvo algunas probables excepciones que serían indicadas debidamente).
Aquí les dejo el primer artículo de la serie. Espero que les sea de utilidad y que se deleiten como yo lo he hecho a medida que he ido leyendo el libro.



Aunque la Teoría de la Evolución por selección natural se puede exponer de manera concisa, puede ser difícil comprobarla rigurosamente en las poblaciones naturales, validarla y comprenderla a fondo. Una de las razones es que es esencial un proceso estadístico: el cambio de la distribución de los caracteres en las poblaciones. El razonamiento estadístico no es fácil para mucha gente y hay un número de ideas ampliamente compartidas acerca de la selección natural que son incorrectas. En esta sección nuestro objetivo es tratar algunos puntos clave acerca de cómo la selección actúa y no actúa.


La selección natural actúa sobre los individuos, pero sus consecuencias son poblacionales.

Cuando se seleccionaron las cepas del VIH al exponerlas al AZT, o cuando se seleccionaron las poblaciones de pinzones por cambios en la disponibilidad de semillas (ambos casos tratados ampliamente en secciones anteriores), ninguno de los individuos seleccionados (virus o pinzones) cambió en lo absoluto. Simplemente uno sobrevivieron al efecto de la selección mientras que otros murieron, o se reprodujeron más que los virus o pinzones competidores. Lo que cambió después del proceso selectivo fueron las características de las poblaciones de virus o de pinzones, no los propios individuos afectados. Concretamente, un mayor porcentaje de virus VIH de la población fue capaz de replicar en presencia de AZT, y una mayor proporción de pinzones tenía los picos más altos.
Dicho de otra manera, el esfuerzo por romper las semillas de Tribulus no hizo que sus cuerpos fueran más grandes, y la necesidad de transcribir RNA en presencia de AZT no cambió la composición de aminoácidos del lugar activo de la transcriptasa inversa. Lo que ocurrió es que aumentó el tamaño promedio del pico y del cuerpo en la población de pinzones debido a que los pinzones más pequeños murieron con mayor probabilidad que los más grandes y la secuencia promedio del lugar activo de la transcriptasa inversa cambió debido a que ciertos mutantes tuvieron una mejor oportunidad de fabricar nuevos virus.


La selección natural actúa sobre los fenotipos, pero la evolución consiste en cambios en las frecuencias alélicas.

Los pinzones de tamaño grande y picos altos habrían sido favorecidos durante el periodo de sequía, incluso si toda la variación de la población hubiera sido ambiental en su origen – es decir, si la heredabilidad hubiera sido cero. (La heredabilidad es la proporción de variación observada en una población que se debe a la variación de los efectos de los genes. Ya que es una proporción, la variabilidad varía de 0 a 1). Pero no se habría dado evolución. La frecuencia de los fenotipos observados antes y después de la selección habría cambiado, pero en la generación siguiente la distribución de lo fenotipos tendría que volver a lo que fue antes de la selección.
Ya que la evolución es la respuesta a la selección, sólo se da cuando los caracteres seleccionados tienen una base genética. La variación en el fenotipo de los pinzones, sobre la que actuó la selección natural, tenía una base genética. Por ello, la distribución de los fenotipos cambió en la generación siguiente.


La selección natural se observa mirando hacia atrás, no hacia delante.

Cada generación es el producto de la selección por las condiciones ambientales que prevalecieron en la generación anterior. Los descendientes de los virus VIH y de los pinzones que sufrieron la selección natural están mejor adaptados al ambiente dominado por el AZT o por las condiciones de sequía, respectivamente, que lo que estuvo la generación paterna. Sin embargo, si el ambiente cambia de nuevo durante la vida de estos descendientes, no estarían necesariamente adaptados a las nuevas condiciones.
Un error corriente es pensar que lo organismos se pueden adaptar a condiciones futuras o que la selección puede mirar hacia delante en el sentido de anticiparse a los cambios ambientales en generaciones futuras. Esto es imposible. La evolución se da siempre una generación después de cualquier cambio en el ambiente.

jueves, 21 de enero de 2010

Estrechez de Miras: Las Limitaciones de Nuestros Sentidos

Nuestra especie, Homo sapiens, es una especie perteneciente al orden de los primates y de gran éxito biológico, que gracias a sus capacidades cognitivas superlativas con respecto a las demás especies, ha logrado dominar en cierto sentido gran parte del ambiente natural, transformándolo y empujando a varias otras especies hacia condiciones de inestabilidad poblacional, e incluso hacia la extinción misma.
Sin embargo, a pesar de esta aparente dominancia y “superioridad” sobre otras especies, somos una de las especies de mamíferos con capacidades sensoriales más deficientes: visión de corto alcance, definición de imagen relativamente baja y percepción estrecha del espectro electromagnético; oído que no percibe frecuencias moderadamente bajas ni altas con respecto a otras especies; olfato pobre debido a la poca cantidad de receptores nerviosos para captar moléculas de olor; gusto pobre por razones similares a las del olfato. Al menos no podemos quejarnos del tacto, ya que poseemos zonas del cuerpo ricas en terminaciones nerviosas táctiles, como los pies, las manos y los genitales (aunque de todos modos hay animales que nos llevan ventajas asombrosas).
Y ni qué decir de ser muy lentos y físicamente débiles en comparación a la mayoría de mamíferos – teniendo en cuenta para esto que las comparaciones deben ser ajustadas proporcionalmente al tamaño del animal.
Con esto no pretendo dejar por los suelos la autoestima de nuestra especie; nada de eso. Simplemente quiero señalar que la arrogante idea de “la superioridad del humano sobre los demás seres vivos” no tiene fundamentos en los cuales apoyarse. Esta idea ha sido considerada prácticamente como una ley y un hecho inobjetable durante siglos, en parte gracias a las ideas religiosas que consideran que Dios creó al ser humano a su imagen y semejanza (aunque siendo más preciso con los términos que utilizan los religiosos, Dios creó al “hombre” – y no al ser humano – a su imagen y semejanza, implicando esto la superioridad del hombre sobre la mujer, según los conceptos religiosos del monoteísmo).
Pero esto es harina de otro costal. Veamos de qué forma es que los seres humanos vivimos en un “mundo medio” sensorial como comenta el biólogo Richard Dawkins en alusión al por qué de nuestra percepción sesgada del mundo natural:

La razón por la cual nosotros hallamos cosas intuitivamente fáciles de entender y otras difíciles, es que nuestros cerebros son en sí mismos, órganos evolucionados: computadoras de a bordo, que evolucionaron para ayudarnos a sobrevivir en un mundo—usaré el nombre “Mundo Medio”— donde los objetos que importan para nuestra supervivencia no eran ni muy grandes, ni muy pequeños; un mundo donde las cosas o se mantenían inmóviles o se movían lentamente en comparación a la velocidad de la luz y donde algunas cosas muy probables, serían tratadas como imposibles…
…La ciencia nos ha enseñado; en contra de toda la intuición evolucionada, que las cosas aparentemente sólidas, como los cristales y las rocas, están realmente hechas casi completamente de espacio vacío. Lo que es mostrado mediante la familiar ilustración que representa al núcleo de un átomo como una mosca en medio de un estadio deportivo. El átomo más cercano está fuera del estadio. La roca más dura, más sólida y más densa, es “realmente” casi totalmente, espacio vacío; interrumpido únicamente por minúsculas partículas tan separadas las unas de las otras, que no deberían tomarse en cuenta. Entonces, ¿Porqué las rocas lucen y se sienten sólidas, duras e impenetrables?...
…Nuestros cerebros han evolucionado para ayudar a nuestros cuerpos a hallar su camino en el mundo en la escala que nuestros cuerpos operan. Nosotros nunca evolucionamos para navegar por el mundo de los átomos. Si lo hubiésemos; nuestros cerebros probablemente percibirían a las rocas como objetos llenos de espacios vacíos. Las rocas se sienten duras e impenetrables en nuestras manos, porque nuestras manos no pueden penetrarlas. La razón por la cual no pueden penetrarlas no está relacionada con los tamaños ni con la separación entre las partículas que constituyen a la materia. En vez de eso, tiene que ver con los campos de fuerza que están asociados con las partículas ampliamente espaciadas de la materia “sólida”.
Es útil para nuestros cerebros, construir nociones como la solidez e impenetrabilidad, porque esas nociones ayudan a nuestros cuerpos a navegar en un mundo en el que los objetos—que nosotros llamamos sólidos—no pueden ocupar el mismo espacio que otros objetos s
ólidos
.”


Siguiendo esta impecable lógica, podemos darnos cuenta de que nos encontramos “atrapados” en este Mundo Medio, percibiendo únicamente porciones pequeñas del Universo. Lógicamente, este resultado es perfectamente esperable si tenemos en cuenta procesos evolutivos y adaptativos, en lugar de cualquier tipo de diseño inteligente. Además, hay que tener en cuenta que tanto el rango como la amplitud de la percepción varían de una especie a otra.
Por ejemplo, nosotros no podemos ver porciones del espectro electromagnético correspondientes a la luz ultravioleta o, hacia el otro extremo, la luz infrarroja. Sin embargo, hay muchos animales que sí; hay algunos que tienen un abanico de percepción “corrido” hacia uno de los lados del espectro con respecto a nuestra percepción, mientras que otras especies simplemente nos rebasan por ambos lados.
Un interesante ejemplo de esto lo constituye una singular adaptación que podemos encontrar en las flores de Rudbeckia sp. Las especies pertenecientes a este género tienen pétalos amarillos y un disco central oscuro, como vemos en la imagen:

Estos colores son los que apreciamos los seres humanos con nuestra visión normal. Sin embargo, las abejas mielíferas tienen el espectro de visión corrido hacia la luz ultravioleta, por lo que ellas ven las mismas flores del siguiente modo:

Lo que sucede es que estas flores poseen flavonoles (pigmentos que absorben luz ultravioleta) en la porción de los pétalos que se encuentra hacia el centro de la flor. Esta estrategia de Rudbeckia es una adaptación para atraer a las abejas y que cumplan su rol de polinizadoras. Esta es una marca o guía que les sirve a las abejas para localizar el polen y el néctar presentes en la flor. Pero las abejas no tendrían tan fácil la labor de no ser porque ellas pueden ver los “colores” de la luz ultravioleta, a diferencia de nosotros los seres humanos.
Este es un claro ejemplo de coevolución; cambios independientes ocurridos en poblaciones de organismos diferentes que coexisten y que tienen de algún modo relaciones ecológicas importantes, y que suponen un beneficio para ambas especies.
Este es solo un ejemplo de cómo nuestros sentidos limitan nuestra visión del mundo natural, y cómo nuestra intuición primaria nos lleva a pensar que muchas cosas que forman parte de la naturaleza, pero que se encuentran fuera del rango de nuestro Mundo Medio, son inverosímiles o absurdas, aunque tales cosas hayan sido demostradas (y se encuentren aún sujetas a constantes y rigurosas pruebas), como por ejemplo el proceso evolutivo, la naturaleza finita del Universo, la relatividad espacio-temporal, los procesos que se dan en los agujeros negros, el tiempo geológico contado por miles de millones de años, entre otros fenómenos naturales.
Sin embargo, la ventaja de la ciencia con respecto a la percepción humana es que se sirve de tecnología avanzada que permite realizar observaciones de la naturaleza a escalas inalcanzables por la misma percepción humana: Básicamente espectrógrafos, técnicas de amplificación molecular, telescopios y microscopios (entre otros muchos aparatos y técnicas), para ver más allá de lo evidente, así como sensores acústicos de alta y baja frecuencia, para oír más allá de lo audible.
Esta estrechez de miras que es inherente a nuestra especie, y en general, a cualquier entidad biológica, nos tendría que hacer reflexionar acerca de muchas cosas de la vida diaria, como que no podemos fiarnos demasiado de nuestros sentidos primarios, ya que, como cualquier producto de la evolución, es imperfecto. Maravillosos y altamente complejos, pero imperfectos.
Muchos sonidos, imágenes, sabores, sensaciones táctiles e incluso olores pueden tranquilamente ser generados por nuestro cerebro – la mayoría de las veces constituyen eventos normales – y no representan necesariamente lo que ocurre en el mundo exterior a nuestro propio cuerpo. Por supuesto, también puede ocurrir que percibamos cosas que suceden realmente en el mundo exterior a nosotros, pero que las malinterpretemos o atribuyamos erróneamente a algo que no es.
Nuestra estrechez de miras natural no debe obnubilar nuestro entendimiento de la naturaleza, sino que, ya conscientes de dicha limitación, se hace necesario tener en cuenta siempre a los métodos científicos y los descubrimientos y estudios hechos por científicos, los cuales nos pueden ayudar a obtener interpretaciones menos sesgadas de las cosas. A fin de cuentas, la ciencia no es más que conocimiento, y no utilizar dicho conocimiento u obviarlo sería una gran necedad de nuestra parte.

miércoles, 13 de enero de 2010

Una Grata Sorpresa: Divinidad Explicada

Advertencia: Si aún no han visto la película Avatar y no quieren enterarse de qué se trata exactamente, es mejor que no lean este artículo hasta que la vean primero.


Hace unos días tuve la oportunidad de ver la película Avatar en la tranquilidad de mi casa. Antes de empezar a verla, confieso que no me llamaba mucho la atención porque me parecía que iba a ser una película más, del montón.
Sin embargo, la vi y me quedé gratamente sorprendido.
La película trata de un equipo de seres humanos que se han dedicado a estudiar el planeta Pandora; un planeta con vida muy parecida a la que hubo en la Tierra (ya que en el tiempo en que está ambientada la película, muchos seres vivos, incluidas las plantas, se han extinguido de nuestro planeta).
Este equipo es parte de un proyecto multimillonario financiado por una empresa terrícola que tiene como principal fin extraer un mineral carísimo que sirve como fuente de energía.
Y, un elemento que no podía faltar en una película de este tipo, lo constituyen una especie de humanoides llamados Na’vi y que habitan el planeta Pandora. Estos seres son parecidos a los seres humanos, aunque azules, y de unos 3 a 4 metros de altura. Viven en tribus y carecen de tecnologías avanzadas.
Un equipo especial humano de espionaje entra en acción y se infiltra en las tribus Na’vi utilizando cuerpos biológicos creados artificialmente y poseedores de una anatomía idéntica a los verdaderos Na’vi. La forma en que estos cuerpos son manejados es mediante unas máquinas similares a las cámaras de tomografía (como las que vemos en la actualidad) en las cuales los miembros humanos del equipo de espionaje se introducen y conectan sus cerebros – mediante dispositivos de tecnología avanzada de control remoto – a los cuerpos artificiales, dándoles vida y controlándolos como si se tratara de los propios cuerpos de los espías humanos.
El objetivo de esta misión es convencer a los Na’vi de que abandonen el área en la que se asienta su tribu, ya que debajo de ella se encuentran los mayores yacimientos del mineral precioso existente en Pandora.
La historia transcurre con varios elementos de acción, romance y algo de humor.
Pero el motivo principal por el que me decidí a escribir este artículo es el elemento totalmente novedoso y placenteramente naturalista que presenta este film.
Como ya dije más arriba, los cuerpos artificiales son manejados gracias a aparatos que transfieren eléctricamente las ondas emitidas por los cerebros de los espías humanos hacia los cerebros de los primeros. Hasta aquí, un detalle sobresaliente, ya que el mecanismo por el que esto sucede podría no haber sido explicado en otros films o por otros directores, o incluso la explicación hubiera sido algo más metafísica y espiritual, como en la típica “transferencia del alma”.
Pero el detalle más interesante y cautivador es el que comentaré a continuación.
Pandora, al ser un planeta con vida inteligente, lógicamente tiene también toda una historia detrás – una historia evolutiva con ancestros comunes – la cual no se menciona, pero se da a entender implícitamente en el argumento de la película. Además, posee seres que conviven con los Na’vi, equivalentes a las plantas y animales terrícolas, formando así, una compleja red biológica, con sus propias interacciones, ecología, adaptaciones, etc.
Los Na’vi (al igual que otros seres de Pandora, poseen un apéndice en la parte posterior de la cabeza, con una especie de fibras nerviosas, las cuales sirven para “conectarse” con estos otros organismos, permitiéndoles así manejarlos y de algún modo, conformar una unidad coordinada con ellos.
Por otro lado, los Na’vi, que viven en grupos tribales grandes, tienen un sistema de creencias mágico-religioso altamente complejo y relacionado fuertemente a la naturaleza. La entidad divina que veneran y protegen se llama Eywa, que es la que domina toda la naturaleza.
Hasta acá, todo concuerda con lo que conocemos comúnmente por creencia religiosa. Sin embargo, aquí viene la parte que me dejó encantado con la película: Todos los seres vivos han evolucionado en Pandora manteniendo lazos biológicos muy fuertes. Cada árbol tiene conectadas sus raíces con las de otros árboles, formando una compleja red similar a un sistema nervioso, aún más complejo que un cerebro humano, teniendo en cuenta la cantidad de relaciones existentes entre los miles de árboles y otros organismos existentes en Pandora. De esta forma, Eywa es nada menos que una especie de memoria colectiva formada por la conexión de todos estos árboles milenarios: una especie de cerebro del bosque. Como tal, Eywa almacena información de los ancestros y de todo lo que ocurre y afecta al bosque. Naturalmente, los Na’vi realizan ritos religiosos dirigidos a Eywa, la madre naturaleza, mediante una especie de rezos y cánticos a la vez que conectan sus apéndices a los apéndices de Eywa, conectándose en una especie de sinapsis nerviosa entre ambos y teniendo acceso a la información de los ancestros y del bosque: voces, cánticos, historias, etc.
Esta espiritualidad y religiosidad tan bien fundamentadas en cuestiones biológicas hacen de esta película una de las mejores de su género, al menos según mi apreciación personal.
Un sistema religioso fundamentado físicamente y con evidencia de su existencia es mucho más sólido que uno fundamentado en filosofías teológicas especulativas y altamente sesgadas por factores culturales, temporales, geográficos, entre otros muchos.
A pesar de que, por obvios motivos, el fenómeno religioso es tan interesante de investigar – tanto a un nivel cognitivo como cultural – es evidente que constituye un sistema que no representa bien a la naturaleza de las cosas. Sin embargo, una divinidad explicada como Eywa (una divinidad natural), sería algo sorprendente y realmente interesante de estudiar, ya que ahí podrían confluir tranquilamente campos de estudio como la biología y la teología, así como desarrollarse conjuntamente la espiritualidad y una filosofía naturalista.
En nuestra realidad eso no sucede, aunque si se diera una situación de este tipo, no habría razón por la cual ir en contra de ella; a fin de cuentas, constituiría un fenómeno natural, explicable, y real. Sería algo que podría brindarnos esperanza real, sabiduría y bienestar social, entre otras cosas.
Cuando muchos creacionistas y religiosos dicen que los agnósticos y ateos son necios y de corazón duro porque cierran su corazón a Dios, solo están protegiendo su sistema de creencias, mas sus afirmaciones no pueden estar más lejos de la verdad. La verdad es que no hay motivos para creer en ello simplemente porque no hay evidencias; y peor aún, toda la naturaleza muestra evidencias que sostienen firmemente la idea de que la religiosidad es producto de nuestra cognición y de nuestras estructuras sociales, y por lo tanto, de que Dios o cualquier otra divinidad concebida existe solo en nuestras mentes.
Sin embargo, los agnósticos y ateos pensamos como pensamos porque le damos más peso a las evidencias que brinda la naturaleza y el estudio de ella que a nuestros deseos y esperanzas personales.
Obviamente, si alguna vez se tuvieran evidencias incontrovertibles de la existencia de alguna divinidad, sería una necedad querer negarlo.
¿Quién sabe si en algún lugar del Universo existirá un equivalente de Eywa?
Una divinidad así, estaría limitada tanto espacial como temporalmente, y no explicaría todo lo que pretendemos explicar los humanos con nuestro concepto de Dios, pero sí sería algo real, tangible, y sorprendente. Local y limitada, pero divinidad al fin y al cabo.
Total, la religiosidad, la espiritualidad y las divinidades como las conocemos en nuestra cultura no tienen que ser conceptos universales, sino que bien podría existir algo local, pequeño y limitado, pero que sí ejerza realmente una fuerza positiva a la sociedad y al planeta en el que ésta “viva”.
Una Eywa sería algo grato de tener cerca: una divinidad positiva, que no daña sino que protege; que no exige veneración, pero sí respeto por la naturaleza y los demás; que contiene sabiduría y datos históricos reales; y lo más importante: que no distingue egoísta y arrogantemente a una especie por sobre las otras, sino que protege y rige toda la naturaleza por igual.

lunes, 15 de junio de 2009

¿Emisiones Religiosas?

Las privaciones, en especial, las privaciones sensoriales parecen ser requisito indispensable de la mayoría de las religiones en el mundo.
Y la campeona en este aspecto resulta ser, tomando en cuenta a los cristianos, la Iglesia Católica. La iglesia católica es la denominación cristiana que más prohíbe a sus propios trabajadores, es decir, sacerdotes y monjas, muchos placeres mundanos (esto es, en teoría, porque en la práctica, las cosas son muy diferentes). Entre las privaciones sensoriales más notables está la referida al aspecto sexual: ni sacerdotes ni monjas pueden tener relaciones sexuales ni masturbarse.
Ambas cosas son muy mal vistas por las autoridades católicas. Además, este pensamiento se ve respaldado por uno de los padres de la Iglesia Católica, San Pablo:

En cuanto a las cosas de que me escribisteis, bueno le sería al hombre no tocar mujer; pero a causa de las fornicaciones, cada uno tenga su propia mujer, y cada una tenga su propio marido… Digo, pues, a los solteros y a las viudas, que bueno les fuera quedarse como yo; pero si no tienen don de continencia, cásense, pues mejor es casarse que estarse quemando.”

1 Corintios 7, 1-9.

Hablemos de los sacerdotes, ya que, como bien se sabe, por razones biológicas y evolutivas, los hombres y las mujeres difieren, entre otras cosas, en los apetitos sexuales y en los factores que lo desencadenan. Las mujeres tienen un mayor control sobre su sexualidad y sobre sus apetitos sexuales, además de que necesita de estímulos totalmente diferentes a los del hombre para “entrar en calor”. Por su parte, el hombre es más sensible en cuanto a las cosas que lo estimulan sexualmente. Mientras que la mujer necesita, por lo general, toda una atmósfera de romanticismo y algo de contacto corporal, el hombre se estimula fuertemente de manera visual y no necesariamente requiere de una atmósfera romántica para excitarse. Esta diferencia tiene una perfecta explicación en términos evolutivos, aunque no entraré en más detalles al respecto por ahora.
El hecho de que un sacerdote tenga que mantenerse casto de por vida sin siquiera poder masturbarse para aliviar su, de por sí, insano voto, es un atentado contra su propia fisiología y salud mental. Pero, ¿eso qué importa si se tiene en mente una vida posterior perfecta y eterna?
Lo que me pregunto yo es que, de cumplir todos los sacerdotes sus votos de castidad y de no masturbarse, entonces ¿no deberían utilizar ellos algún implemento o dispositivo desechable que permita contener el semen expulsado de manera natural?
Me explico. Un hombre que tiene relaciones sexuales periódicamente, expulsará una cantidad determinada de semen como producto de dicho contacto sexual. Si el mismo hombre dejara de tener relaciones sexuales, entonces el semen producido tendrá que salir de algún modo tarde o temprano. Si bien es cierto que una parte se reabsorbe de no haber eyaculaciones, también lo es el hecho de que se presentarán las famosas “poluciones nocturnas”.
Ahora, si un hombre hace un voto de castidad, en el que se le está prohibido tener relaciones y masturbarse, entonces es lógico y esperable que estas poluciones se presenten con relativa frecuencia. Sin embargo, no creo que exista ningún dispositivo desechable que sirva de colector de emisiones de semen, como el que mencioné anteriormente. Y digo esto porque sería muy improbable esperar que los sacerdotes estén dispuestos a limpiar cada cierto número de días, sus sábanas y sus ropas de dormir a causa de este inconveniente. ¡Algo se tiene que hacer al respecto!
Lo que sí es más probable, es que, como mínimo, los sacerdotes recurran a la masturbación como medio para aplacar sus, peligrosamente cohibidos, deseos sexuales. Y si la masturbación no es suficiente para tal objetivo, entonces se darán casos (existentes y documentados en todo el planeta) de affairs entre sacerdotes y monjas, sacerdotes y mujeres asistentes a su parroquia, o lo que es peor, los casos de violaciones a menores estarán a la orden del día.
Y es que todo está muy claro: la regla del voto de castidad, impuesta por la Iglesia Católica a todo aquel que quiera pertenecer a ella como servidor permanente, es absolutamente antinatural y peligrosamente insana. No puede resultar nada bueno de tal norma. A este respecto, otras denominaciones cristianas manejan mejor este tema, otorgando libertad a sus pastores (a veces exhortándolos) para que se casen y tengan hijos.
Por esto, no es curioso que las mayores tasas de violaciones y abuso sexual a menores se encuentren en el seno de la Iglesia Católica. Es un lamentable y despreciable subproducto de tal doctrina.
Creo que la moraleja es bastante obvia. Una norma prohibitiva e inhibitoria tan tajante como la anterior, y que esté referida a cuestiones biológicas, no puede ser más que perjudicial y cruel. Ya sea que se prohíba el consumo de alimentos, que se inhiban las aspiraciones materiales normales de una persona, o que se prohíba el correcto goce sexual, constituye un acto irracional que no analiza las consecuencias finales que se derivarán de este tipo de prohibiciones. Las privaciones sensoriales de cualquier tipo, llevadas al extremo, son altamente perjudiciales para la persona que las sufre o, incluso para el entorno de dicha persona. Y una muestra lamentable de esto, son los millones de casos de abuso sexual perpetrado por sacerdotes en todo el mundo y a lo largo de toda la historia del catolicismo.

miércoles, 10 de junio de 2009

Los Estrechos Límites de la Vida

¿Qué es la vida? A pesar de que la definición del concepto de vida no está aún bien establecida, en términos generales se podría decir que la vida es la cualidad de una unidad genética organizada para realizar metabolismo, reproducirse y evolucionar.
El ser humano es un animal de costumbres, y como tal, se podría decir que estamos acostumbrados, desde que nacemos, a ver vida a nuestro alrededor; sin embargo, y a pesar de ello, somos usualmente inconscientes de esta peculiar situación.
La vida es un fenómeno raro. Basta con observar el universo que nos rodea para darnos con la sorpresa de que, al menos hasta donde alcanzan nuestros más potentes telescopios y sondas, somos el único planeta existente que alberga seres vivos. Indudablemente, esta observación nos lleva a “elevar nuestras consciencias” y analizar la situación de manera más panorámica.
El ser humano es, de por sí, autoconsciente; esto es, consciente de su existencia, de las consecuencias de sus acciones, consciente del pasado, el presente y el futuro, entre otras cosas. Y como tal, es justo y necesario que seamos conscientes también de todas las condiciones (algunas muy improbables) para que esta extraña y estadísticamente anormal cualidad llamada vida pueda ocurrir.
Tengamos en cuenta, por mencionar algunas de estas condiciones especiales, la temperatura, presión, y concentración de gases atmosféricos.
La temperatura promedio en la superficie de los planetas más cercanos a la Tierra, es decir, Venus y Marte, es de unos 480 y -53ºC, respectivamente, mientras que las presiones se encuentran en el orden de las 90 atm en el caso de Venus y alrededor de 4.58 torr (0.006 atm) en el caso de Marte. Ahora comparemos estos valores con la temperatura y presión mucho más moderadas de la Tierra: unos 15ºC y 1 atm. Esto nos hace ver que la Tierra está situada en una posición estratégica dentro del sistema solar. De todos modos habría que tener en cuenta el hecho de que esta particular situación está influida, en parte, por los mismos seres vivos. Sin embargo, en réplica a lo que muchos podrían argumentar, estas características únicas de la Tierra no se deben a una inteligencia superior, sino que, de todos los planetas del sistema solar, el más apto para que se originara vida (por muchas razones) fue, precisamente, el planeta Tierra. Todo es cuestión de perspectiva, ya que es natural ver las cosas desde el momento preciso en el cual estamos situados y pensar que toda la evolución ha estado dirigida hacia el ser humano; aunque, por el contrario, lo que deberíamos hacer es, más bien, ampliar nuestro panorama y analizar el proceso evolutivo paso a paso, desde el comienzo. Pretender hacerlo al revés sería como querer resolver un problema matemático partiendo desde la respuesta: de haber un error, este sería imperceptible, ya que estaríamos condicionados psicológicamente a concentrarnos en el fin y no en el proceso.
Ahora volvamos al tema central del artículo.
La concentración de gases importantes como el dióxido de carbono y el oxígeno en las atmósferas de Venus y Marte es de 98% y menos de 0.1%, y 95% y 0.13%, respectivamente. En la Tierra, en cambio, existe un 0.03% de dióxido de carbono atmosférico y un 21% de oxígeno, siendo el nitrógeno el mayor constituyente de la atmósfera (78%). Este nitrógeno proviene en gran parte de los procesos biológicos ocurridos en nuestro planeta.
Las razones por las cuales esto es así (excluyendo de momento a la acción biogénica sobre la composición atmosférica) son múltiples. Por ejemplo, la posición relativa de la Tierra con respecto al Sol hace que la energía radiante que llega a la superficie terrestre sea óptima para el desarrollo de vida (alrededor de 1368 watts/m2). También es importante el porcentaje de dióxido de carbono atmosférico, que permite un ligero efecto invernadero, suficiente como para mantener una temperatura promedio de 15ºC óptima para el desarrollo de vida (de ser menor esta concentración, la temperatura promedio sería de -20ºC). Si el porcentaje de dióxido de carbono fuera mayor, el efecto invernadero se incrementaría hasta elevar la temperatura notablemente, haciendo imposible el desarrollo de cualquier ser vivo (como es el caso de Venus).
Además de esto, las condiciones de presión y temperatura de la Tierra son cruciales para que puedan existir compuestos esenciales para la vida, como el agua y el dióxido de carbono, en sus estados precisos.
Para entender mejor esto, es necesario analizar brevemente los diagramas de fases de estos compuestos. Un diagrama de fases es aquel en el que se resumen las condiciones en las que existen equilibrios entre los diferentes estados de la materia para un compuesto particular.

De arriba a abajo: diagramas de fases del agua, dióxido de carbono y oxígeno, respectivamente.






En el gráfico del agua podemos apreciar que por debajo de 4.58 torr (=mmHg), el agua no puede existir en estado líquido. La presión en Marte es cercana a este valor de 4.58 torr (0.006 atm), por lo que encontrar agua líquida en Marte debe ser una tarea muy difícil. Lo mismo podemos decir de la temperatura, ya que por debajo de 4.58 torr y 0.0098 ºC, el agua se encontrará únicamente en estado sólido, es decir, en forma de hielo. Recordemos que, la temperatura media marciana aproximada es de -53ºC. De hecho, en Marte existe agua precisamente en estado sólido. En el caso de Venus, el agua estará destinada a existir únicamente en estado gaseoso, sin posibilidad de pasar a los otros dos estados. Como conclusión preliminar queda evidenciado que el agua líquida, necesaria para el metabolismo de cualquier ser vivo, se encuentra exclusivamente en la Tierra.
Ahora, veamos el gráfico del dióxido de carbono. En Marte existirá únicamente en estado gaseoso, al igual que en la Tierra, pero en Venus el dióxido de carbono se encontrará exclusivamente en su estado de fluido supercrítico, un estado especial de la materia con características intermedias entre un líquido y un gas. Con respecto al dióxido de carbono entonces, en la Tierra y en Marte se encuentra en estado gaseoso, que es la forma en la que los organismos vivos lo utilizan para sus metabolismos.
Y por último analicemos el gráfico del oxígeno. En Marte, se puede encontrar únicamente en estado gaseoso, mientras que en Venus en forma de fluido supercrítico. Conclusión: en Marte y en la Tierra, el oxígeno se puede encontrar como gas, que es la forma metabolizable en los seres vivos, mientras que en Venus no.
De esta forma, podemos obtener una matriz en la que podemos apreciar mejor estas características.



Como podemos apreciar, Las condiciones idóneas para que exista vida se encuentran únicamente en la Tierra. Marte presenta características interesantes, como el hecho de poseer condiciones para que el dióxido de carbono y el oxígeno existan en estado gaseoso, al igual que en la Tierra. Sin embargo, el problema de Marte es con el agua.
De todo lo anterior, se puede decir que los primeros seres vivos encontraron algunas condiciones favorables para su supervivencia en la Tierra, y a partir de ahí se empezó a dar un proceso de retroalimentación en dos vías, en el que tanto las condiciones climáticas y la existencia de los seres vivos son interdependientes. Este proceso persiste hasta la actualidad y persistirá mientras exista vida en la Tierra.
Finalmente, tengo que decir que este breve análisis de las condiciones fisicoquímicas necesarias para la vida, nos muestra que somos prácticamente una improbabilidad en el mundo natural. Sin embargo, aquí estamos, analizando nuestra improbable y maravillosa existencia, así como la de los demás seres con los que compartimos nuestro hogar: la Tierra.

PD: los gráficos han sido obtenidos de la web, sin embargo, la tabla es de autoría personal.
Red de blogs Ateos

Visitas desde 28 de Mayo de 2010

Unión de Bloggers Hispanos