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Contribuye con "Naturaleza y Racionalismo"

lunes, 15 de septiembre de 2008

Los Sentimientos y las Emociones: ¿Contradicen a la razón?

Desde hace un par de semanas, sostengo un debate por correo con un amigo teísta. Como todo debate de este tipo, uno expone sus argumentos con respecto a un tema en particular y el otro responde con sus propios argumentos según su punto de vista. Muchas cuestiones salen a la luz y son motivo de controversia entre ambos; él expone sus argumentos en base a su teísmo y a algo de filosofía, pero los conceptos que él tiene del ateísmo y de la forma de pensar atea racionalista son en ciertos aspectos, erróneos. En una de sus últimas cartas, me hace el siguiente cuestionamiento:

Si un ateo le da sentido a su vida en base a emociones y sentimientos, entonces significa que se contradice, ya que la razón y la lógica son opuestas a los sentimientos y emociones. Así, tanto los teístas y los ateos se basan en las emociones como forma de ver el mundo.”

Este cuestionamiento surgió cuando en una conversación anterior, le dije que el sentido de la vida individual lo hace uno mismo con las acciones y decisiones que se toman a lo largo de la vida; la suma de todo eso va a determinar el sentido de la vida personal. Por eso, si una persona decide no estudiar ni trabajar ni hacer nada productivo, su vida va a ser caótica y carente de sentido en ciertos aspectos; por el contrario, si una persona decide realizar actividades productivas, va a generarse a sí mismo un ambiente y un quehacer diario mucho más rico tanto a nivel profesional e intelectual como a nivel personal y emocional.
Pero, ahora quiero tocar el tema de fondo: ¿los sentimientos y las emociones en la vida de una persona, en verdad contradicen la razón y la lógica?
Para responder a esto, primero debemos analizar cómo es que ha evolucionado nuestro comportamiento. En diversas especies, sobretodo en aves y mamíferos, es bien notorio el hecho de identificarse a un grupo en particular. Este importante factor, influye mucho en las relaciones sociales dentro del grupo y en las jerarquías construidas dentro del mismo. Pero además de esto, los lazos interpersonales se refuerzan mucho, de acuerdo a cómo se relacionan los individuos dentro del grupo. Al igual que lo que podemos ver en especies aún existentes, en las especies que nos antecedieron evolutivamente podríamos haber encontrado una secuencia muy relacionada a lo antes mencionado: una etapa de formación de grupos, luego una etapa siguiente en la que las jerarquías y los papeles se iban diferenciando entre los diferentes individuos, y posteriormente una etapa en la que los lazos afectivos relacionados al parentesco y/o cuestiones de pareja sexual fueron creciendo en complejidad.
Después de haber realizado este breve análisis, podemos ver que una serie de comportamientos y actitudes en nuestra especie son producto del proceso evolutivo. De la misma manera, la capacidad de analizar el mundo, de crear conceptualizaciones abstractas, de razonar y muchos otros factores que caracterizan a nuestra especie, también han surgido por procesos de evolución del comportamiento.
Entonces, ahora, una vez que una persona utiliza la razón para analizar fenómenos sociales y naturales, está en todo su derecho y facultad plena de hacerlo teniendo en cuenta cuestiones sentimentales y emocionales, en el sentido en que se les puede analizar como parte del comportamiento humano. De todos modos, creo conveniente aclarar que, si bien las emociones humanas juegan un papel fundamental en nuestras sociedades y en el concepto que tenemos de nuestras vidas individuales y de las personas que nos rodean, es importantísimo separar las emociones y los deseos, de la objetividad y el análisis de los fenómenos naturales. Es decir, el proceso racional de analizar la naturaleza y buscar explicaciones en base a hechos y evidencias debe tener en cuenta a los sentimientos y emociones humanas (como parte de la serie de características de nuestra especie), pero deben, a la vez, hacerlas a un lado en el momento de realizar este análisis, porque si no fuera así, las posibles respuestas obtenidas estarían fuertemente condicionadas a los deseos y emociones del investigador o del observador, lo cual no reflejaría la naturaleza como es, sino como quisiéramos que fuese.
Entonces, un ateo puede darle sentido a su vida basado en cuestiones de la vida diaria, como los lazos afectivos construidos con otras personas, el desarrollo personal a nivel intelectual y laboral, etc. Todo esto carecería de sentido si no existieran las emociones y los sentimientos. Sin embargo, son los sentimientos de amor, orgullo, competitividad, autoestima, y otros muchos los que construyen el mundo del individuo dentro de una sociedad. Dos cosas son ciertas en este punto: Primero, un individuo aislado por completo de la sociedad permitiría que el sentido de su vida desaparezca, ya que no tendría otras personas con las cuales compartir vivencias y no tendría punto de referencia alguna con respecto a la felicidad o a la tristeza; a la competitividad o al conformismo; a lo bueno o a lo malo; en resumen, sería un individuo amoral (ni moral ni inmoral) debido a que para ser moral o inmoral se deben tener patrones con los cuales comparar normas de comportamiento. La segunda situación correspondería a un individuo o una sociedad sin sentimientos, lo cual produciría que el sentido de la vida sea inexistente; es decir, sería el equivalente a un robot sin sentimientos y carente de valores, de emociones y de metas personales.
Con todo esto, queda evidenciado que el sentido de la vida, ya sea de un ateo como de un teísta, se construye en base a sentimientos y emociones, no por ello quedando eliminados el raciocinio y la lógica. Incluso podemos ver que es lógico y razonable entender el significado de la vida individual como una proyección de las emociones (factores naturales y reales) al mundo natural. Entonces, es evidente también que, es erróneo afirmar que un ateo racionalista se contradice al asignarle un sentido a su vida basado en cuestiones emocionales.
Lo único que debemos tener en cuenta al hablar de sentimientos es ser concientes de una situación en particular, y poder separar los análisis objetivos de las emociones personales. De no hacer esto último, caeríamos en el riesgo de obtener infinidad de “verdades personales” (según el punto de vista que cada persona tendría) en lugar de obtener hechos reales y conclusiones basadas en evidencias.
Y para concluir, me parece adecuado y preciso parafrasear al gran Carl Sagan:

Y si el mundo no corresponde en todos los aspectos a nuestros deseos, ¿es culpa de la ciencia o de los que quieren imponer sus deseos en el mundo?

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Soy Gaston
Estimado Daniel descontextualizaste completamente el razonamiento que estoy llevando a cabo, a lo que hacia referendia en el articulo cuyo argumento no publicas y menos aun no lo refutas, simplemente lo niegas y comienzas a decir como funciona la evolucion, pero no refutas pues no marcas el errre en mi razonamiento, es que no podemos tomar lo que cada uno siente como criterio de "verdad". Es decir si yo afirmo que sieno a Dios, por eso existe no quiero imaginarme lo que me dirian los ateos,
es asi que en la contradiccion que dicen los ateos de que la vida no tiene sentido para luego decir que si lo tiene, no me precupa la contradiccion mas grande es que ese "sentido que le dan" a sus vidas no es desde la razon porque desde esta se afirma que no existe..asi es que es de lo emocional ese sentido... raro porque... qu dirian le dirian a un teista que diceque cree en Dios porque lo siente? que se guie por la razon ... pues bien primeros comienzen ustedes guiandosse por la razon.
espero tu REFUTACION AMI ARGUMENTO MEJOR DESARROLLADO QUE TE MANDE EN EL MAIL... y si tu refutacion te parece clara puedes publicarla

Daniel Barona Narváez dijo...

Hola Gastón, parece que no leiste bien el articulo, porque ahi explico lo de los sentimientos y la razón. De todos modos, aclararé algo más, porque quizás en el artículo no fui lo suficientemente claro:
El hecho de que un teista afirme que siente a Dios y que esa es su verdad no es comparable en ninguna categoría y de ningún modo a los sentimientos que pueden tener los ateos (y cualquier persona) sobre el sentido de sus propias vidas. ¿Y por qué? pues porque lo que el teista afirma en base a emociones es totalmente subjetivo e irreal; no hay evidencia alguna de eso, sino que pretenden convertir en realidad sus propios deseos. Por el contrario, cualquier persona le da sentido a su vida, y su vida misma tiene sentido para las personas que lo rodean por razones emocionales. Y todo esto existe, lo vemos dia a dia: tu y cualquier persona pueden ver cómo te comportas, cómo sientes, y qué sientes por las demás personas; cualquiera puede ver si estás motivado de hacer algo o si estas desmotivado. En este caso, lo que sucede es que los deseos pueden construir cosas reales, pero basadas en hechos reales; esa es la gran diferencia.
En fin, es evidente que ambas cosas no se comparan. Un ateo tiene sentimientos al igual que cualquier persona teista, pero no le veo la contradiccion a saber que existen los sentimientos para que afirmes que van en contra de la razón y la lógica. Estás cayendo en una grave falacia conceptual. Bueno, de todos modos, cuando respondo a tus mails lo hago tratando de exponer mis argumentos acerca del tema que ambos tratamos: eso es una especie de refutación, como lo que pides, sin embargo, no tengo que decirte que lo que dices esta mal ni que estas en un error, al menos no explícitamente; la mejor forma de hacer eso, según como lo veo yo, es responderte con otros argumentos acerca del mismo tema.
Bueno, de todos modos, siempre estaré dispuesto al debate y a razonar tratando de ser siempre lo más objetivo e imparcial posible. Simplemente muchos de tus argumentos me parecen que estan fundamentados en premisas erradas y falacias epistemológicas.
Un saludo.

Anónimo dijo...

Es gracioso como distingues entre razones emocionales y emociones irracionales segun convenga a tu ateismo... en que parte de la ciencia se habla de razones emocionales como vos decis? Vos te guias por la ciencia y la razon? yo no digo que se contradigan la emociones a la razon, solo digo que son cosas distintas... pueden contradecirse o no... Lo que pienso es que las emociones no son un criterio de verdacidad y ciencia y esto se lo debe aplicar al pensamiento ateo como al teistas.. el ateo se jacta de guiarse por la "razon" de ser racionalista... por eso conocen la verdad... es gracioso que cuando le demostras que desde la razon sola se caen buscan "las emociones racionales jajaj" como vas a mesclar esto si son cosas distintas... lo tuyo dega ucho que decear para el pensamienot cientifico... dices
"Por el contrario, cualquier persona le da sentido a su vida, y su vida misma tiene sentido para las personas que lo rodean por razones emocionales. Y todo esto existe, lo vemos dia a dia: tu y cualquier persona pueden ver cómo te comportas, cómo sientes, y qué sientes por las demás personas; cualquiera puede ver si estás motivado de hacer algo o si estas desmotivado. En este caso, lo que sucede es que los deseos pueden construir cosas reales, pero basadas en hechos reales; esa es la gran diferencia."
¿Tu piensas lo que dices? Yo veo gente en las iglesias, en todo el mundo son real y eso hace que "exista Dios"? tu ves personas cuyas vidas tienen sentido Y???? eso hace que tengan sentido? acaso ves el sentido a ves el fruto del sentido? pues si nos guiamos por el fruto entonces yo puedo decir que Dios xiste porque hay gente que vive como si Dios existe, de la misma manera pasa con el sntido de la vida... es triste que no puedan aceptar la realidad los ateos-... donde esta su mente abierta de la que se jactan?
pienso que te has dado cuenta ocmo haces agua en este tema... pordriamos pasar a otro?

Daniel Barona Narváez dijo...

Gastón: te he respondido, revisa tu correo.
Solo tengo una cosa más que decir: Las emociones y los sentimientos son reales, son parte del comportamiento humano; son satisfactoriamente explicadas por el proceso evolutivo; son características que nos permiten crear sociedades y lazos fuertes, todo eso es real. El querer a una persona o varias personas y construir una vida en base a esas cosas no es nada irracional.
Por otro lado, crear a un dios o varios dioses en base a sentimientos y necesidades es una facultad humana que hasta ahora ha sobrevivido (por selección natural) y que por algunos motivos supone algunas ventajas. De todos modos, las desventajas (o el subproducto, como lo llama Dawkins) son mucho mayores para nuestra especie y para el planeta en general. Esas actitudes y esas implicancias sí me parecen irracionales, sobretodo en un momento en el que la ciencia explica muchos fenomenos que aun la religión insiste en obviar y pasar por alto olímpicamente y que solo generan resentimientos, odios y discriminación.
Saludos.

PD: no confundas mis palabras, analizalas bien y verás que no digo lo que tu piensas que digo.

Gnosistema dijo...

Definitivamente la razon se opone a la emoción, pero no a la emoción inteligente: amor.

El sentido de la vida que planteas es individualista. Es como decir, cada quien haga loq ue mejor le parezca. El sentido de la vida debe ser el contribuir para un mundo mejor. Un mundo mejor apra nuestros hijos y los que vendran y asi evolcuionar incluso espiritualmente.

Dices que la persona que no trabaja su vida es caotica. ¿No se supone que sucede al revez? Es decir, el que tiene una vida caotica no sabra que estudiar o en que trabajar.

Las emociones siempre preferirá el bien personal. Un ejemplo claro es el de una persona cuando tiene que decidir entre salvar de ahogarse a su fiel mascota o a un extraño.

En consecuencia, el ateo como cualquier otra persona no debe dejarse llevar por las emociones, porque nuestras actitudes buscan solo el bienestar personal.

Es cierto que las emociones se manifiesta en toda sociedad, en toda persona... por eso el mundo esta asi.

Una persona por mas aislada que este, tendra siempre un sentido en la vida. El hombre por naturaleza es un ser curioso por ende, el sentido de vida para este ser antisocial sera encontrar por ejemplo "que hay mas alla de donde esta".

Una cosa es sentimiento y otra emocion. Una persona sin emociones puede que sea como una maquina, una con emociones simplemente es escalvo a ellas. Pero una persona con emociones inteligentes, solo tendra un sentido de vida mucho mejor que otros.

Una persona que razona, tambien tiene sentimientos y tambien ve la logica a los sentimientos. Aquellos que dicen que las emociones son traicioneras, es porque no se toman la molestia en preguntarse ¿por que siento lo que siento? Nadie qiere aceptar el hecho que las emocioens solo busca el beneficio propio.

No digo que no tengan emociones, pero dense la molestia de pensar en ellos, reflexionar y comprenderlos.

El ser humano vive escalvizado de tres cadenas: la sociedad (verguenza, admiracion), el cuerpo humano (cansancio, hambre, frio, deseo sexual) y las emociones (felicidad, tristeza, odio, impulsos)

Gnosistema dijo...

Creo que deberias publicar aquel correo del que habla Gaston. A una persona como el no le puedes hacer entrar en razon con una actitud como la tuya. Su principal nexo entre ellos y su dios es el amor ¿no? Entonces demostremosles que somos seres que razonamos incluso con las emociones, que no somos escavos de ellos.

El Tunche dijo...

Hola, recíen leo tu blog y he encontrado una zona donde encuentro mucho en común con mis ideas. Te felicitó por el blog. Entraré mas en profundidad. Y deberiás recomendar en la lista de tus libros el último de Dawkins "The god delusion". muy recomendable.

saludos y felicitaciones de nuevo

El Tunche dijo...

Y date una vuelta por mi blog

lapelucadesanson.blogspot.com

Daniel Barona Narváez dijo...

Gnosistema: Lo que planteo en el artículo es que los sentimientos y las emociones son perfectamente explicables por el análisis del comportamiento humano y son características que han surgido por evolución.
El sentido de la vida que planteo se refiere a la significación que cada persona le da a su propia vida, ayudada, claro está, por el número de interrelaciones existentes con otras personas, sobretodo aquellas relaciones de amor y fraternidad (familiares, pareja).
Y lo principal de esto es que si bien poseemos sentimientos y emociones, debemos ponerlas a un lado cuando se trata de analizar la naturaleza. Si incluimos nuestros sentimientos y deseos a la hora de hacer un análisis científico, caemos en el riesgo de hacer pseudociencia y de llevar los resultados por donde nosotros queremos.

Por otro lado, Tunche, el libro que mencionas está ahi en la lista: El Espejismo de Dios. Hace tiempo lo leí y me pareció muy bueno. Por cierto, tu blog está muy interesante

Saludos.

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